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La Colección Crisol y sus variantes (II)

Continuando con las entradas dedicadas a la Colección Crisol, hoy nos ocupamos de una variante que a partir de 1950 la editorial incluye en el catálogo bajo el epígrafe de Obras Morales o Religiosas.

Estos crisoles caracterizaron por estar encuadernados en un formato diferente que se asemeja al utilizado por otras editoriales en los misales y libros religiosos.

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Así se publicaron: los doce que cito a continuación:

1.- Agustín, San. Soliloquios. Meditaciones. Manual de suspiros. Crisol nº 148.

2.- BALMES, Jaime Luciano. El criterio. Crisol nº 19.

3.- Florecillas del glorioso San Francisco y de sus hermanos. Crisol nº 182.

4.- GRANADA, Fray Luis de. Guía de pecadores. Crisol nº 128.

5.- KEMPIS, Fray Tomás de. Imitación de Cristo. Crisol nº 57.

6.- LEÓN, Fray Luis de. La perfecta casada. El cantar de los cantares. Crisol nº 10.

7.- Los salmos y los proverbios en verso castellano. Crisol nº 62.

8.- TERESA DE JESUS, Santa. Las Moradas. Exclamaciones del alma a Dios. Poesías. Crisol nº 75.

9.- VIVES, Juan Luis. La mujer cristiana. De los deberes del marido. Pedagogía pueril. Crisol nº 59.

Dependiendo de su encuadernación, nos encontramos con dos tipos de edición, ambas confeccionadas en plena piel de color negro, corinto, azul Prusia y verde oscuro:

  • Edición “B”: En plena piel con hilo dorado contorneando planos y lomo, esquinas redondeadas, lomo liso con nombre del autor y título estampado en dorado; cortes pintados en color rojo y guardas especiales de papel, estampadas en oro, con sencillos motivos religiosos, diseñados de forma reticular.
  • Edición “C”: En plena piel de Rusia con hilo dorado contorneando planos, lomo y lengüeta (con 2 hilos en los cierres), esquinas redondeadas, lomo liso con nombre del autor y título estampado en dorado; cortes dorados y guardas especiales de papel de papel, estampadas en oro, con sencillos motivos religiosos, diseñados de forma reticular.

crisoles morales

 

catálogo colección crisol

La Colección Crisol y sus variantes (I)

Una de las preguntas más frecuentes que me hacen los coleccionistas de Aguilar se refiere al número total de crisoles que aparecieron. Si bien, yo considero que la colección se compone de 421 volúmenes: 400 crisoles numerados correlativamente, 20 números bises y 1 sin numerar ([401].- ARCHILA, Ricardo. Antología del pensamiento universal sobre el libro), no debemos de olvidar que, en algunos casos, los volúmenes reeditados presentaron notables diferencias. (Sobre el conjunto de la colección recomiendo leer antes “La colección crisol” publicada es este blog el 9 de marzo de 2013).

catálogo colección crisol

En esta primera entrega sólo trataremos las variantes de autor y contenidos, comenzando por los llamados números “bis”, 20 números reeditados entre 1954 y 1965 (2, 8, 25, 30, 32, 33, 34, 36, 37, 39, 43, 49, 56, 70, 78, 85, 147, 171, 173 y 220)  que podemos agruparlos en tres categorías:

a) Crisoles reeditados con distinto autor, lo que supone, distinto contenido: 2, 25, 30, 33, 34, 37, 39, 43, 49, 56, 70 y 171.

2.- MAETERLINCK, Mauricio.La vida de las abejas y La vida de los termes.Madrid, 1943.

2 bis.- Anónimo. Beowulf. Madrid, 1959.

25.- MANZONI, Alessandro.Los novios.Madrid, 1944.

25 bis.- CRANE, Stephen. La roja insignia del valor. Madrid, 1962.

30.- SÁNCHEZ PÉREZ, José Augusto.Alfonso X, El Sabio.Madrid, 1944.

30 bis.- Anónimo. Los Nibelungos. Madrid, 1963.

 

33.- ESPINA, Concha.La rosa de los vientos.Madrid, 1944.

33 bis.- CABALLERO, Fernán. La familia de Alvareda: novela de costumbres populares. Madrid, 1963.

34.- VALES FAILDE, Javier.La Emperatriz Isabel.Madrid, 1944.

34 bis.- LYTTON STRACHEY, Giles. La Reina Victoria. Madrid, 1951.

37.- ESPINA, Concha.Despertar para morir.Madrid, 1944.

37 bis.- Canción de Roldán. Madrid, 1963.

39.- LAFENESTRE, Georges.La leyenda de San Francisco de Asís.Madrid, 1944.

39 bis.- IGNACIO DE LOYOLA, San. Autobiografía; Ejercicios espirituales. Madrid, 1961.

43.- FERNÁN NÚÑEZ, Conde de.Vida de Carlos III.Madrid, 1944

43 bis.- RIBER, Lorenzo. Marco Valerio Marcial. Un celtíbero en Roma. Madrid, 1955.

49.- MAUCLAIR, Camille.La espléndida y áspera España.Madrid, 1944.

49 bis.- WAST, Hugo. Flor de durazno. Madrid, 1963.

56.-LA BRUYÈRE, Jean de.Los caracteres o las costumbres de este siglo.Madrid, 1944.

56 bis.- TIRSO DE MOLINA. Los cigarrales de Toledo. Madrid, 1954.

70.- DÍAZ-PLAJA, Guillermo.Ensayos escogidos.Madrid, 1944.

70 bis.- GULIK, Robert van. Fantasma en Fu-Lai. Las primeras tres causas criminales del juez Ti. Madrid, 1965.

85.- BEAUMARCHAIS, Pedro A. Caron de.El barbero de Sevilla. Las bodas de Fígaro. La madre culpable.Madrid, 1945.

85 bis.- SHAKESPEARE, William. Romeo y Julieta. Los dos hidalgos de Verona. Madrid, 1961. 422 p., [2] h., 1 lám.

171.- ALONSO, Dámaso.La poesía de San Juan de la Cruz.Madrid, 1946.

171 bis.- JUAN DE LA CRUZ, San. Poesías completas y comentarios en prosa a los poemas mayores. Nota preliminar y edición de las poesías por Dámaso Alonso. Madrid, 1959.

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b) Crisoles reeditados con el mismo autor, distinto contenido: 8, 32, 36, 78, 147 y 220.

8.- SHAW, George Bernard.Santa Juana. Crónica dramática en seis escenas y un epílogo.Madrid, 1943.

8 bis.- SHAW, George Bernard. Pigmalión. Madrid, 1944.

32.- VEGA CARPIO, Fray Félix Lope de.La dama boba. La niña de plata. El villano en su rincón. El mejor alcalde, el Rey.Madrid, 1944.

32 bis.- VEGA CARPIO, Fray Félix Lope de. La estrella de Sevilla. Peribañez y el comendador de Ocaña. El caballero de Olmedo. Fuenteovejuna. Madrid, 1959.

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36.- CALDERÓN DE LA BARCA, Pedro.Casa con dos puertas, mala es de guardar. La dama duende.Mañanas de abril y mayo.Madrid, 1944.

36 bis.- CALDERÓN DE LA BARCA, Pedro. La vida es sueño. El Alcalde de Zalamea. El mágico prodigioso.Madrid, 1950.

78.- GRACIÁN, Baltasar.Agudeza y arte de ingenio.Madrid, 1944.

78 bis.- GRACIÁN, Baltasar. El Comulgatorio. Madrid, 1958.

147.- POE, Edgar Allan.Narraciones extraordinarias.Madrid, 1946.

147 bis.- POE, Edgar Allan. Fantasías humorísticas. Madrid, 1951.

220.- HECHT, Ben.Recuerda.Madrid, 1947.

220 bis.- HECHT, Ben. ¡Los actores son un asco! Madrid, 1955.

c) Unión de obras de un mismo autor en un solo crisol: 173 y 174.

173.- TOLSTOI, León Nikolaievitch.Infancia. Adolescencia.Madrid, 1946.
174. TOLSTOI, León Nikolaievitch. Juventud. Tres muertes. Diario del príncipe Nejlusdov. Madrid, 1946.
173 bis.- TOLSTOI, Leon Nikolaievich. Infancia. Adolescencia. Juventud. Madrid (2ª edición en 1956).

Otras reediciones a tener en cuenta por los coleccionistas son:

6.- PARDO BAZÁN, Emilia.La sirena negra.Madrid, 1943. La edición de 1945 contiene La piedra angular.

21.- BALLAGAS, Emilio.Antología de la poesía negra hispanoamericana.Madrid, 1944. En 1945 se publica una nueva edición con el siguiente título: Lira Negra. (Selecciones españolas y afroamericanas). Recopilación, prólogo y notas de José Sanz y Diaz. En 1962 aparece la 2ª edición corregida y aumentada, esta vez titulada: Lira Negra. Selecciones afroamericanas y españolas.

115.- DARÍO, Rubén.Cuentos y poemas en prosa.Madrid, 1945. En ediciones posteriores se incluyó Azul…

152.- Antología de cuentistas hispanoamericanos.Madrid, 1946. En 1956 se publicó la 2ª edición aumentada.

Además de lo explicado, existe una versión del número  192.- EÇA DE QUEIROZ, José María. El misterio de la carretera de Cintra. Madrid, 1946., en la que figuran como autores ECA DE QUEIROZ y RAMALHO ORTIGAO, apareciendo ambos en la fotografía.

Portada correspondiente a la primera edición de las Obras Completas.

VICENTE BLASCO IBÁÑEZ EN LA EDITORIAL AGUILAR

Hoy 29 de enero conmemoramos el nacimiento de uno de los más prolíficos autores españoles (Valencia, 29 de enero de 1867 – Menton, Francia, 28 de enero de 1928) cuyas obras tuvieron un sitio importante dentro de la Editorial Aguilar.

El primer contacto que Manuel Aguilar tuvo con el escritor se remonta a 1901, cuando Aguilar se traslada a Valencia para trabajar en la Editorial Sempere, que por aquellos años dirigía Blasco Ibáñez, lo cual le dio la gran oportunidad de familiarizarse con la producción del libro, desde la impresión hasta su lanzamiento, siendo una de sus funciones principales la de empaquetar los que se enviaban a Iberoamérica. Tal y como nos cuenta en sus memorias, quedó fascinado por el mundo del libro, e influencia por Blasco Ibáñez, vio claro su futuro como escritor:

La supuesta vocación de escritor provenía de aquel ejemplar de bulto y ruido, de carne y hueso, que tenía delante en mis horas de trabajo, en las de lectura y en la calle valenciana: Vicente Blasco Ibáñez. Soñaba ser un escritor a la manera de Blasco, pero sin imitarle. Despertaba en mí cierto asombro temeroso y quizá, allá en lo íntimo de la conciencia, alguna envidia que no podía ser maligna o engendrar despecho. No hubiera querido ser, como político ni como editor, a imagen de don Vicente, pero me sentía arrastrado hacia su fórmula naturalista de literato.

No fue hasta 1946 cuando aparecieron por primera vez las obras completas del autor, dentro de la colección Obras Eternas, iniciada en 1928 (con anterioridad, entre 1923 y 1934, la editorial Prometeo fue publicándolas en 40 volúmenes).

Portada correspondiente a la primera edición de las Obras Completas.

Portada correspondiente a la primera edición de las Obras Completas.

Su contenido se dividió en tres volúmenes encuadernados en plena piel de color rojo, con sus correspondientes cortes pintados alegóricos.

Cortes pintados alegóricos utilizados en la primera edición.

Cortes pintados alegóricos utilizados en la primera edición.

Sin olvidarnos tampoco de mostraros las guardas:

Guardas decoradas, con motivo costumbrista, para la primera edición.

Guardas decoradas, con motivo costumbrista, para la primera edición.

La editorial los numeró como 37, 38 y 39, siendo su contenido el siguiente:

Tomo I (1893-1906): Cuentos valencianos ; La condenada y otros cuentos ; En el país del arte ; Arroz y tartana ; Flor de Mayo ; La barraca ; Entre naranjos ; Sónnica la cortesana ; Cañas y barro ; La catedral ; El intruso ; La bodega ; La horda ; La maja desnuda.

Tomo II (1907-1922): Oriente ; Sangre y arena ; Los muertos mandan ; Luna de Benamor ; Los argonautas ; Los cuatro jinetes del Apocalipsis ; Mare Nostrum ; Los enemigos de la mujer ; El militarismo mejicano ; El préstamo de la difunta y otros cuentos ; El paraíso de las mujeres.

Tomo III (1923-1930): La tierra de todos ; La reina Califa ; Novelas de la Costa Azul ; La vuelta al mundo de un novelista ; Novelas de amor y de muerte ; El Papa del mar ; A los pies de Venus ; En busca del Gran Kan ; El caballero de la Virgen ; El fantasma de las alas de oro ; Estudios literarios.

Al igual que ocurrió con otras publicaciones, las distintas reediciones, estéticamente fueron modificándose. En el caso de Blasco Ibáñez, al piel original de color rojo paso a marrón y los cortes alegóricos dieron paso a los geométricos (años mas tarde dejaron de pintarse):

Obras completas de Vicente Blasco Ibáñez en 3 volúmenes, editados por Aguilar.

Obras completas de Vicente Blasco Ibáñez en 3 volúmenes, editados por Aguilar.

Aunque las obras del autor se llamaron Obras completas, no fue hasta 1977-78 cuando se publicaron tres volúmenes inéditos, ampliándose la serie a 6 tomos, esta vez encuadernados en símil piel con sobrecubierta:

Tomo IV: Novelas (La torre de la boatella ; Fantasías ; ¡Por la patria! ; El conde Garci-Fernández ; Hugo de Moncada ; El adiós de Schubert ; Caerse del cielo ; El novelista ; La voluntad de vivir) ; Teatro (El juez) ; Crónicas (París ; Crónicas de viaje) ; Conferencias y discursos (Conferencias de Buenos Aires ; La novela y su influencia social ; La primera de las novelas ; Valencia y lo valenciano).

Tomo V: La araña negra ; ¡Viva la república! ; La Marsellesa.

Tomo VI: Los fanáticos ; Por España y contra el rey ; Escritos varios.

Tras numerosas reediciones, con motivo del cincuentenario de la editorial, los tres volúmenes se incluyeron en la Biblioteca del Cincuentenario, encuadernándose en vitel-pergamino blanco ahuesado con adornos dorados y corte superior dorado.

Además de la ediciones de obras completas, en 1978, coincidiendo con el primer centenario de la muerte del autor, la editorial le rindió homenaje eligiendo su obra La barraca como título de su crisolín (8 x 6,5 cm), que ese año alcanzaba el número 041. En concreto se reprodujo la edición, que en gran formato, ilustró José Benlliure, en 1929.

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La Biblioteca Premios Nobel

Tras unos meses de ausencia, hoy retomo este blog con una entrada dedicada a una de las colecciones que más me consultan: la Biblioteca de Premios Nobel, no solo por la cantidad de autores publicados, sino por las dudas que suscitan los dos tipos de encuadernación utilizados por la editorial.

La colección se inició en junio de 1955 con el volumen dedicado a las obras escogidas de Pirandello, con un plan editorial que consistía en  la publicación mensual de un volumen, donde se reunían las obras más importantes de los autores galardonados, junto con una breve noticia sobre la concesión del premio y un estudio crítico-biográfico. Reseñar que en 1959 la editorial publicó un volumen íntegro a los Premios Nobel y su fundador.

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Los volúmenes, de unas 1.300 páginas y 18,5 x 13 cm, se imprimieron en papel biblia, con una lámina en huecograbado con el retrato y la firma del autor.

A diferencia con las colecciones ya descritas, por primera se empleó el plástico como material de encuadernación, con textura granulada (imitando piel de cabra de grano gordo) en todo el exterior y de color azul plomizo, con el logotipo de la colección estampado en seco en el plano anterior; el lomo liso (realizado con impresión termodinámica) con ruedas doradas de motivos vegetales, cinco tejuelos en otro tipo de plástico (textura más fina) de color azul celeste y amarillo pálido, dividido en cinco compartimentos: el primero (azul celeste) con autor, tres decorativos con coronas doradas de laurel incluyendo en su interior el año del Premio Nobel (amarillo pálido), título (azul celeste) y logotipo de la colección (amarillo pálido); el último con nombre (azul celeste) y logotipo editorial. Para las guardas, se utilizó un papel que reproducía la medalla entregada a Jacinto Benavente en 1922, sobre fondo azul verdoso.

Nobel_guardas

Su precio, 180 ptas. en los años cincuenta y de 300 a 450 ptas. en los años sesenta.

El reconocimiento internacional desde la propia Fundación Nobel no tardó en llegar, tal y como se recoge en la edición del Pregón de noviembre de 1955:

Muy señores nuestros:

Acusamos recibo de sus dos cartas de fecha 16 y 19 de julio de 1955, junto con cinco ejemplares de cada uno de los dos primeros volúmenes dedicados a Luigi Pirandello y Grazia Deledda, en su colección de los ganadores del Premio Nobel de Literatura, Biblioteca de Premios Nobel, obras literarias.

Deseamos expresarles nuestro más sincero elogio por la excelente forma artística y bibliográfica que han dado a estos libros. La elección de colores de la cubierta –amarillo y azul –puede ser considerado como un cumplido al país de Alfredo Nobel por parte de otro país, el cual, a su vez, ha producido numerosas personalidades de relieve y promotores de la causa de la Humanidad.

Harán un honor a la Fundación aceptando para su biblioteca un ejemplar de la versión inglesa, dedicada principalmente al mercado americano, del libro Nobel, el hombre y sus premios, publicado por la Fundación Nobel con motivo de su L aniversario. Les enviamos este libro por correo aparte.

En el caso de que algún representante de su Casa editorial se hallara en Estocolmo el día 16 de diciembre, fecha en que tiene lugar la entrega anual de los premios Nobel, la Fundación tendría mucho placer en invitarle como huésped suyo

Esperando con gran interés la aparición de los otros volúmenes anunciados, quedamos sinceramente suyos.

La mayoría de los tomos se editaron en España, a excepción de algunos autores como Albert Camus, André Gide, Gerhart Hauptmann, Maurice Maeterlinck, Romain Rolland y Bertrand Russell, entre otros, que se publicaron desde la sucursal mexicana, exportándose a nuestro país.

En 1966 la editorial cambió el formato de la colección, encuadernando los volúmenes en plena piel verde, con el nuevo logotipo de la colección, estampado en dorado en el plano anterior, además del nombre del autor, título y editorial, estampados en dorado, en el lomo. Así aparecieron tanto los nuevos títulos como las reediciones. Debido a que la editorial no agotó las existencias antiguas, los catálogos anunciaron los volúmenes almacenados al precio de 350 ptas., mientras que la mayoría de los nuevos costaban 650 ptas.

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En la década de los setenta, por encargo, también se podían adquirir las obras con encuadernación más lujosa en finísima piel (siendo el rojo y el verde los colores más habituales) con orla dorada en planos; lomo liso (con la misma orla dorada encima y debajo de autor y título) y en la base, nombre editorial entre dos hilos dorados; contracantos con rueda dorada de motivos vegetales; guardas de moaré y cortes dorados, vendiéndose a 800 ptas. La producción fue bastante reducida, por lo que no es habitual encontrarnos ejemplares de estas características.

A continuación paso a detallar el listado completo de autores y volúmenes, refiriéndome siempre a la primera edición. Como ayuda para el coleccionista, al final de cada ficha he indicado el tipo de encuadernación empleada:

 1.- ALEIXANDRE, Vicente. (Premio Nobel 1977). Obras completas. Prólogo de Carlos Bousoño. Madrid, 1977-1978. 2 vols. 1180 p., 1 lám. y  760 p., 1 lám. Plena piel verde. **La edición, primero se publicó en la Biblioteca de Autores Modernos.

 2.- ASTURIAS, Miguel Ángel. (Premio Nobel 1967). Obras completas. Prólogo de José María Souvirón. Madrid, 1968. 3 vols. VIII, 1087 p., 1 lám.; 937 p., 1 lám. y 1108 p., 1 lám. Plena piel verde. **La edición, primero se publicó en Joya.

3.- BECKETT, Samuel. (Premio Nobel 1969). Obras escogidas. Traducción de Pedro Gimferrer,… [et al]. Prólogo de Francisco Pérez Navarro. Madrid, 1978. 854 p., [2] h., 1 lám. Plena piel verde.

4.- BENAVENTE, Jacinto. (Premio Nobel 1922). Comedias escogidas. Prólogo de Arturo Berenguer Carisomo. Madrid, 1958. 1417 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 5.- BERGSON, Henri. (Premio Nobel 1927). Obras escogidas. Traducción y prólogo de José Antonio Pérez Miguez. Madrid, 1963. 1170 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 6.- BJÖRNSON, Björnstjerne. (Premio Nobel 1903). Obras escogidas. Traducción de Félix Caballero y Feliciano Pérez Vázquez. Prólogo de Félix Caballero. México, 1960. 1140 p., [1] h., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 7.- BUCK, Pearl Sydenstricker. (Premio Nobel 1938). Obras escogidas. Traducción de Amando Lázaro Ros,… [et al]. Prólogo de V. A. A. Madrid, 1958. 1153 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

8.- BUNIN, Iván Alexéyevich. (Premio Nobel 1933). Obras escogidas. Traducción de T. Enco de Valero,.. [et al]. Prólogo de Lorenzo Martínez Calvo. Madrid, 1957. 1280 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 9.- CAMUS, Albert. (Premio Nobel 1957). Obras completas. México, 1959. 2 vols. 1188 p., 1 lám. y 1199 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

10.- CARDUCCI, Giosuè. (Premio Nobel 1906). Obras escogidas. Traducción y prólogo de Amando Lázaro Ros. Madrid, 1957. 1190 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 11.- CHURCHILL, Winston Spencer. (Premio Nobel 1953). Obras escogidas. Traducción de Pedro Fraga Porto y Juan G. de Luaces. Prólogo de Amando Lázaro Ros. Madrid, 1957. 1294 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 12.- DELEDDA, Grazia. (Premio Nobel 1926). Obras escogidas. Traducción y prólogo de José Miguel Velloso,… [et al]. Madrid, 1955-1958. 2 vols. 1143 p., 1 lám. y 1198 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

13.- ECHEGARAY, José. (Premio Nobel 1904). Teatro escogido. Prólogo de Amando Lázaro Ros. Madrid, 1955. 1321 p., 1 lám. : 8 il. Plástico azul y amarillo.

 14.- EUCKEN, Rudolf Christoph. (Premio Nobel 1908). Obras escogidas. Traducción de F. Ballvé,… [et al]. Prólogo de Juan Zaragüeta. Madrid, 1957. 1241 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 15.- FAULKNER, William. (Premio Nobel 1949). Obras escogidas. Traducción de A. Caballero,… [et al]. Prólogo de Agustín Caballero. Madrid, 1956-México, 1960. 2 vols. XXXIV, 1266 p., 1 lám. y 1321 p., 1 h. de lám. Plástico azul y amarillo.

 16.- FRANCE, Anatole. (Premio Nobel 1921). Novelas completas y otros escritos. Traducción y prólogo de Luis Ruiz Contreras. México, 1958-1959. 3 vols. 1111 p., 1 lám. ; 1295 p., 1 lám. y 1265 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 17.- Fundación Nobel. Los premios Nobel y su fundador. Traducción de Luis Escobar,… [et al]. Madrid, 1959. 1011 p., 1 lám. : 52 il. Plástico azul y amarillo.

18.- GALSWORTHY, John. (Premio Nobel 1932). Obras escogidas. Traducción de Juan García Puente y Agustín Caballero. Prólogo de R. H. Mottram. Madrid, 1967. 1401 p., 1 lám. Plena piel verde.

 19.- GIDE, André. (Premio Nobel 1947). Obras escogidas. Traducción de Agustín Caballero y Mariano Luque. Prólogo de Agustín Caballero. México, 1960. 1219 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 20.- GOLDING, William. (Premio Nobel 1983). Novelas. Traducción del ingles por María Luisa Giner de los Ríos,… [et al]. Prólogo de Juan Martín Ruiz-Werner. Madrid, 1983. 1002 p., 1 lám. Plena piel verde. **La edición, primero se publicó en la Biblioteca de Autores Modernos.

 21.- HAMSUN, Knut. (Premio Nobel 1920). Obras escogidas. Traducción de A. Hernández Catá,… [et al]. Prólogo de Amando Lázaro Ros. Madrid, 1957-1958. 2 vols. XXX, 1282 p., [3] h., 1 lám. y XI, 1396 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 22.- HAUPTMANN, Gerhart. (Premio Nobel 1912). Obras escogidas. Traducción de Ana María Haft. Prólogo de Mariano S. Luque. México, 1958. 1161 p., [1] h., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 23.- HEIDENSTAM, Carl Gustaf Verner von. (Premio Nobel 1916). Obras escogidas. Traducción del sueco de Ovidio Fernández Graña,… [et al]. Prólogo de Ovidio Fernández Graña. Madrid, 1956. 1189 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 24.- HESSE, Hermann. (Premio Nobel 1946). Obras escogidas. Traducción y prólogo de Mariano S. Luque. Madrid, 1957. XXXII, 1269 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 25.- HESSE, Hermann. (Premio Nobel 1946). Obras completas. Traducción de Mariano S. Luque,… [et al]. Madrid, 1962, 1963 y 1967. 3 vols (tomos II al IV). 1262 p., 1 lám. ; 1335 p., 1 lám. y 1405 p., 1 lám.  Plástico azul y amarillo. **El tomo I se publicó en 1957 bajo el título de Obras escogidas, del cual salieron 2 ediciones. Posteriormente, con el título Obras completas aparecieron el resto de los volúmenes.

 26.- HEYSE, Paul von. (Premio Nobel 1910). Novelas escogidas. Traducción y notas de Rafael de la Vega. Prólogo de Erich Petzet. Madrid, 1957. 1232 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo. 

27.- JENSEN, Johannes Vilhelm. (Premio Nobel 1944). Obras escogidas. Traducción y prólogo de Javier Armada y José Mª Díaz de Castro. Madrid, 1956. 1223 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

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 28.- JIMÉNEZ, Juan Ramón. (Premio Nobel 1956). Libros de poesía. Recopilación y prólogo de Agustín Caballero. Madrid, 1957. LXV, [3] p., 1440 p., [1] h., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 29.- JIMÉNEZ, Juan Ramón. (Premio Nobel 1956). Primeros libros de poesía. Recopilación y prólogo de Pedro Garfias. Madrid, 1959. 1574 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 30.- JIMÉNEZ, Juan Ramón. (Premio Nobel 1956). Libros de prosa. Ordenación y prólogo de Francisco Garfias. Madrid, 1969. 1301 p., 1 lám. Plena piel verde.

 31.- KIPLING, Rudyard. (Premio Nobel 1907). Obras escogidas. Traducción de Juan I. Croselles,… [et al]. Con un estudio preliminar de Bonamy Dobrée. Madrid, 1956-1958. 2 vols. 1279 p., 1 lám. y  1114 p., 1 h. de lám : 62 il. Plástico azul y amarillo.

 32.- LAGERLÖF, Selma. (Premio Nobel 1909). Novelas escogidas. Traducción de R. J. Slaby,… [et al]. Prólogo de A. L. R. Con un mapa de José Francisco Aguirre. Madrid, 1956. 1278 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 33.- LAXNESS, Halldor Kiljan. (Premio Nobel 1955). Novelas escogidas. Traducción de José A. Fernández Romero y Miguel Chamorro. Prólogo de Mariano S. Luque. Madrid, 1959. XXXII, 1073 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 34.- LEWIS, Sinclair. (Premio Nobel 1930). Novelas escogidas. Traducción de Carlos de Inis y José Robles Pazos. Prólogo de Agustín Caballero. Madrid, 1957. XXXI, 1280 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 35.- MAETERLINCK, Maurice. (Premio Nobel 1911). Teatro. Prólogo de María Martínez Sierra. México, 1958. 1137 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 36.- MAETERLINCK, Maurice. (Premio Nobel 1911). Prosa. Traducción de P. de Tornamira,… [et al]. México, 1963. 1078 p., [1] h., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 37.- MANN, Thomas. (Premio Nobel 1929). Obras escogidas. Traducción de Francisco Payarols y Juana Moreno de Sosa. Prólogo de Agustín Caballero. Madrid, 1956. 1234 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 38.- MARTIN DU GARD, Roger. (Premio Nobel 1937). Obras completas. Traducción de Félix Caballero y Miguel Chamorro. Prólogo de Albert Camus. México, 1959. 2 vols. 1229 p., 1 lám. y 1195 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 39.- MAURIAC, François. (Premio Nobel 1952). Novelas escogidas. Traducción de M. Bosch,… [et al]. Prólogo de V. A. A.  Madrid, 1957. 1197 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

40.- MISTRAL, Frédéric. (Premio Nobel 1904). Obras escogidas. Traducción y prólogo de José Miguel Velloso. Madrid, 1955. 1072 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 41.- MISTRAL, Gabriela. (Premio Nobel 1945). Poesías completas. Recopilación por Margaret Bates; con un estudio crítico-biográfico por Julio Saavedra Molina y un recuerdo lírico por Dulce María Loynaz. Madrid, 1958. CXLIII, 836p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 42.- MOMMSEN, Theodor. (Premio Nobel 1902). Historia de Roma. Madrid, 1956-1955. 2 vols. 1158 p., 1 lám. y 1243p., 1h. de lám. Plástico azul y amarillo.

 43.- NERUDA, Pablo.  (Premio Nobel 1971). Poesías escogidas. Prólogo de Aurora de Albornoz. Madrid, 1980. LVI, [1] h., 1262 p., [1] h., 1 lám. Plena piel verde.

 44.- O’NEILL, Eugene Gladstone. (Premio Nobel 1936). Teatro escogido. Traducción y prólogo de León Mirlas. Madrid, 1958. 1332 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 45.- PIRANDELLO, Luigi. (Premio Nobel 1934). Obras escogidas. Traducción de Ildefonso Grande,… [et al]. Prólogo de Ildefonso Grande. Madrid, 1955-1958. 2 vols. 1131 p., 1 lám. y 1328 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 46.- PONTOPPIDAN, Henrik. (Premio Nobel 1917). Obras escogidas. Traducción de Javier Armada,… [et al]. Prólogo de Javier Armada y José M. Díaz Castro. Madrid, 1957. 1355 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 47.- REYMONT, Wladislaw. (Premio Nobel 1924). Los campesinos. Traducción de R. J. Slaby y Fernando Girbal. Con un estudio preliminar de Fernando Girbal.  Madrid, 1955. 1134 p., [4] p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

48.- ROLLAND, Romain. (Premio Nobel 1915). Obras escogidas. Traducción de Félix Caballero y Agustín Caballero. Prólogo de Félix Caballero. México, 1966. 1182 p., [1] h., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 49.- RUSSELL, Bertrand. (Premio Nobel 1950). Obras escogidas. Filosofía, Ensayo, Novela. Traducción de José Fuentes,… [et al]. Prólogo de Amando Lázaro Ros. Madrid, 1956. 1140 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 50.- RUSSELL, Bertrand. (Premio Nobel 1950). Escritos básicos. 1903-1959. Recopilados por Robert E. Egner y Lester E. Denonn. México, 1969. 1087 p., [1] p., 1 lám. Plena piel verde.

51.- SHAW, George Bernard. (Premio Nobel 1925). Comedias escogidas. Traducción de Julio Broutá. Prólogo de A. C. Ward.  Madrid, 1957. 1286 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 52.- SHÓLOJOV, Mijaíl. (Premio Nobel 1965). El Don Apacible. Traducido del ruso por Julia Pericacho. Madrid, 1980. 2 vols. 1095p., 1 lám. y 1214p., 1h. de lám. Plena piel verde.

 53.- SIENKIEWICZ, Henryk. (Premio Nobel 1905). Obras escogidas. Traducción y prólogo de Pedro Pedraza y Páez. Madrid, 1957 y 1958. 2 vols. 1307 p., 1 lám. y 1265 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 54.- SILLANPÄÄ, Frans Eemil. (Premio Nobel 1939). Novelas escogidas. Traducción de G. y L. Cossé,… [et al]. Prólogo de Cástulo Carrasco. Madrid, 1956. 1256 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 55.- SOLZHENITSYN, Alexandr. (Premio Nobel 1970). Obras escogidas. Traducción del ruso de Julia Pericacho. Madrid, 1973. XIX, 1080 p., 1 lám. Plena piel verde.

 56.- SPITTELER, Carl. (Premio Nobel 1919). Obras escogidas. Traducción y prólogo de Miguel Chamorro. México, 1959. 1074 p., [1] h., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 57.- SULLY PRUDHOMME, René-François. (Premio Nobel 1901). Obras escogidas. Traducción y prólogo de José Antonio Fontanilla. Madrid, 1959. 1257 p., 1 lám.  Plástico azul y amarillo.

 58.- TAGORE, Rabindranath. (Premio Nobel 1913). Obra escojida. Traducción de Zenobia Camprubí de Jiménez. Con un epistolario liminar de José Ortega y Gasset y un colofón de Juan Ramón Jiménez. Prólogo de Agustín Caballero. Madrid, 1955. 1463 p., [1] p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

 59.- UNDSET, Sigrid. (Premio Nobel 1928). Obras escogidas. Treducción de Manuel Bosch Barret y Javier Armada. Prólogo Amando Lázaro Ros. Madrid, 1958. 1349 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

60.- YEATS, William Butler. (Premio Nobel 1923). Teatro completo y otras obras. Teatro, Poesía, Ensayo. Traducción de Amando Lázaro Ros. Prólogo de G. S. Fraser. Madrid, 1956. LXI, 1381 p., 1 lám. Plástico azul y amarillo.

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Antiguos y centenarios por José Antonio Millán

La COMPLEJA HISTORIA de la edición española se va escribiendo a empellones, a veces con piezas tan heterogéneas como estas: por un lado, el brillante pasado de una editorial madrileña que ahora es otra cosa, y por otro, el flujo continuo de una editorial barcelonesa a través de más de un siglo: un libro editado por una librería anticuaria y otro por la misma editorial centenaria; uno fruto del amor al tema y el contacto con el coleccionismo, y el segundo surgido de los propios archivos y memoria de la casa: por fin, uno que sólo puede adquirirse en el librero-editor (diríamos a la antigua: “Véndese en Madrid, en la calle del Prado, 5”) y, otro, en edición no venal, pero disponible en la web.

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Manuel Aguilar fundó su editorial en Madrid en 1923, tras haberse formado en Francia y América. Su mayor aportación a la edición española fue la creación de las Obras eternas, encuadernadas en piel y con papel biblia (“a pesar de que cada tomo contiene de 1.680 a 2.400 páginas, su volumen es poco mayor que el de un libro corriente”).

El éxito de esta colección de obras completas, que abrió con Cervantes, hizo que siguieran muchas otras , de tamaños menores (Joya, Crisol), hasta llegar al diminuto Crisolín. Aparte del contenido (que hoy podemos juzgar como desigual), la materialidad de los libros cautivó a varias generaciones de lectores, y siguen conquistando el mercado anticuario: la piel estampada (Aguilar llegó a tener una curtiduría propia, para garantizar la uniformidad de calidades), las bellas encuadernaciones (también de taller propio), los cortes pintados con motivos geométricos o figurativos…

Aguilar fue una editorial puntera, con su propia red de librerías, que consiguió que los libros dejaran los despachos y pasaran a los cuartos de estar. Se abrió desde la literatura clásica a muchos otros terrenos: filosofía, diccionarios, cartografía, e incluso una temprana colección de ciencia ficción. Comercialmente revolucionaria, llevó su catálogo a donde no había librerías, a través de agentes, y mantuvo activas las relaciones con América. La muerte del fundador, en 1965, inició el declive del sello, que se vendió por fin en 1986.

María José Blas, librera e hija de librero, ha escrito el libro sobre Aguilar que necesitábamos. Ha buscado documentación, ha hablado con antiguos trabajadores de la editorial, y ha acabado por editar y vender ella misma el volumen que quería hacer, en gran formato y pleno de riquísimos documentos gráficos.

El caso de la editorial que fundó Gustavo Gili Roig en 1902 para editar manuales técnicos es bien distinto; el sello está aún en manos de la familia: sus actuales gestores son la cuarta generación al frente de ella. Tras los inicios técnicos, en la posguerra se abrió a temas de diseño y arquitectura en los que sigue estando especializada, así como a obras sobre cultura visual, mientras mantenía temas clásicos en su catálogo como la bibliofilia.

El libro colectivo que conmemora los 110 años de existencia contiene capítulos sobre la historia desconocida de las primeras décadas, a cargo del especialista francés Philippe Castellano, incluyendo uno sobre las relaciones entre Gili Roig y Jacques Schiffrin, que llegaron a ser socios en la época en que éste iniciaba La Pléiade (por cierto, otra gran colección de obras completas en papel biblia). Otra sorpresa para el lector no especialista es el capítulo dedicado a las relaciones con Picasso y los Gili, iniciadas en 1926, que solo culminaron en la edición de la Tauromaquia de Pepe-Hillo, publicada en 1959. Ambos episodios dan muestra del talante europeo de la editorial.

El volumen contiene secciones dedicadas a proyectos editoriales de gran peso en su momento e historia tortuosa, como el Diccionario ideológico de Casares o a la Historia de la literatura española de Valbuena Prat. Pero también tiene capítulos sobre la creación de las casas americanas, las colecciones de fotografía y diseño, e incluso sobre la sede de la editorial, un edificio emblemático de la arquitectura del periodo, concluido en 1960.

Como no podía menos de ocurrir en una editorial que lleva una línea de publicaciones tan cuidada, este libro conmemorativo es una bellísima edición, apreciable incluso en su versión facsimilar en la web, y está materialmente cuajada de datos y documentos de interés. Estos dos importantes volúmenes, dedicados a editoriales tan diferentes, coinciden en destacar rasgos que siguen siendo básicos en ese sector: la innovación como motor empresarial y la apertura a América.

Por José Antonio Millán. Reseña aparecida de El País BABELIA 04.01.14

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Presentación del libro sobre Elena Fortún

Por fin ha visto la luz el esperado libro de María Jesús Fraga sobre la faceta periodística de la escritora Elena Fortún, cuyas narraciones infantiles estuvieron unidas a la Editorial Aguilar gracias a su entrañable Celia.

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La presentación oficial será el próximo miércoles día 13, a las 19:30 h, en la Librería Rafael Alberti (c/ Tutor 57 , Madrid). Para ello, la autora estará arropada por Eduardo Rodríguez Merchán, periodista y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, además de contar con numerosos amigos. Una cita que no pienso perderme.

ELENA FORTÚN, PERIODISTA permite descubrir los elementos que configuran el complejo pensamiento de Elena Fortún: el pesar por la muerte de su hijo pequeño, la búsqueda de la trascendencia, su inquebrantable compromiso con la infancia y sus apuestas sociales. En la prensa infantil, la autora retrata con humor inteligente la sociedad burguesa a través de un mundo de pequeños personajesque han encantado y hecho reír por igual a niños y a mayores. Pocos lectores de los cuentos de Celia y Cuchifritín, saben que antes de editarse en forma de libros ya Elena Fortún los había publicado por entregas en la revista Gente Menuda. Pero su actividad periodística no se limitó a la creación de esta saga. En este estudio se recuperan cuentos, entrevistas infantiles, artículos divulgativos, crónicas y ensayos, que dormían olvidados en las páginas de distintos diarios y revistas. Diez años después de su partida al exilio argentino en 1939, vuelve a España, donde la soledad y la enfermedad pronto acabarán con una figura representativa de lo mejor de una generación rota por la guerra y el exilio, y desconocida para la mayoría de sus fieles lectores. Sin duda, su obra merece ser leída y disfrutada por las nuevas generaciones infantiles.

María Jesús Fraga nació en La Coruña (1947). Aficionada a leer, sus primeras lecturas fueron los libros de Celia y las viejas revistas infantiles que habían coleccionado sus abuelo. Después de estudiar Ingeniería Agronómica, en 1975 se doctoró en Producción Animal y durante varios años fue profesora en la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid. Más tarde se licencia en Filología Hispánica por la UNED  y cursa en 2006 el Máster en Literatura Española de la Universidad Complutense de Madrid, Ha publicado varios artículos de investigación sobre la literatura española del primer tercio del siglo XX. Perseguida por los recuerdos de su infancia, dedica su segunda tesis, germen de este libro, a Elena Fortún, periodista, escritora y creadora de Celia, el personaje infantil más emblemático de la literatura española.Elena Fortún

A continuación os dejamos el índice de la obra:

INTRODUCCIÓN 13

Capítulo 1: DE ENCARNACIÓN ARAGONESES A ELENA FORTÚN 21

–Infancia y juventud. Los decisivos años de su estancia en Tenerife 21

–Regreso a Madrid. Los primeros tanteos 28

–Los años de consagración 40

–El exilio bonaerense y la vuelta a España 51

–¿Quién era Elena Fortún? El uso de seudónimo 64

Capítulo 2: EL COMPROMETIDO COMIENZO DE SU CARRERA PERIODÍSTICA 71

–Cartas feministas 72

–En contra de la prostitución legalizada 85

–Las ventajas de asociarse: El Lyceum Club 94

–Nuevos trabajos para el ama de casa 104

–La corriente higienista 112

–El cuidado de los colectivos más débiles 120

–El primer cuento 132

–Crónicas y reportajes 135

–El espiritualismo heterodoxo de Elena Fortún 143

Capítulo 3 : LA IMPOSIBLE TAREA DE EXPLICAR LO MISTERIOSO 157

–Los porqués de la revista familiar La Moda Práctica 157

–La inspiración del pintor como pretexto:

la serie de la revista Royal 177

 Capítulo 4: LOS REVELADORES ARTÍCULOS DE CRÓNICA 191

–La visión social de Elena Fortún 192

–La búsqueda del futuro en la palma de la mano 221

Capítulo 5: LA EXIGENCIA ESTÉTICA EN LOS LIBROS INFANTILES 235

Capítulo 6: EL RENACIMIENTO DEL SUPLEMENTO INFANTIL GENTE MENUDA 239

–La creación de Celia 244

–Cuentos y diálogos 270

–Inventos y milagros cotidianos 279

–Historias verdaderas 287

–Vamos al museo: La divulgación del arte 293

–Los problemas del hogar 304

 Capítulo 7: LAS REVISTAS INFANTILES, MACACO Y EL PERRO, EL RATÓN Y EL GATO… 309

 Capítulo 8: LA CONSOLIDACIÓN DE GENTE MENUDA 313

–Celia, Cuchifritín y las primas 314

–Las aventuras de Lita y Lito 337

–El reportero Roenueces 339

–Lo que enseña la naturaleza 377

–La infancia de los hombres célebres 386

–Nuevos cuentos 407

–Los niños como actores. Teatro infantil 413

–Mago y Profesor 415

–Las páginas de los lectores. Correspondencia 417

 Capítulo 9: «PUES SEÑOR…». LOS CUENTOS PARA NIÑOS DE LA REVISTA CRÓNICA 427

–La realidad en forma de cuento 431

–Las fugas del mundo real 435

–La actualización de los cuentos folclóricos.

El encanto de la pequeñez 437

–Los objetos cobran vida 443

–El mundo de los animales 448

–Vivir en un cuento 456

–Santos, ángeles y diablos 458

–Dos tipos de duendes 463

–Los objetos mágicos 466

–Recreación de cuentos populares 471

 EPÍLOGO 479

 BIBLIOGRAFÍA 487

Si alguien está interesado en la adquisición del libro, puede pedirlo a través de nuestra  librería.

Algunos volúmenes de la colección Breviarios

¿Conoces la colección Breviarios?

Aunque la colección Breviarios no se imprimió en papel biblia, no podemos pasarla por alto por ser un clarísimo antecedente de la afamada Crisol, que años más tarde vería la luz.

Breviarios formó parte de un proyecto iniciado a principios de los años treinta, donde «cada volumen tenía un número variable de páginas con tamaño de 8,5 x 12 centímetros, impresas en papel “cromolito” especial, de color crema, dos láminas interiores, cantos dorados, encuadernación elegante y lujosa hecha con piel finísima. Era una suerte de libros de horas, muy calificado para regalos. Publiqué La perfecta casada, Sonetos de Shakespeare, Libro de canciones de Heine, Lira mística, de Lope; El cantar de los cantares, de Fray Luis de León; Cante hondo y Sevilla, de Manuel Machado; El alcázar de las perlas, de Villaespesa; Gerineldo, de Cristóbal de Castro y Enrique de Alarcón; Arte de amar, de Ovidio; La rima eterna, de los Quintero; y Los intereses creados, de Benavente. Tenía anunciadas selecciones de poesías bucólicas, amatorias y satíricas de autores españoles», pero añade: «Breviarios, colección delicada, desapareció con la guerra como aquellas tímidas aves de Moratín: Del blando nido, en el espanto mudas». (Manuel Aguilar Muñoz, Una experiencia editorial).

Algunos volúmenes de la colección Breviarios

Algunos volúmenes de la colección Breviarios

Según el catálogo de 1935, «COLECCIÓN BREVIARIOS. Se trata de una colección de exquisito buen gusto compuesta de obras de todos los tiempos y todos los autores, de un contenido también exquisito, y constituye en cualquier biblioteca una adquisición elegante y un objeto de verdadero valor intrínseco y, al mismo tiempo, decorativo». Su precio, 8 pesetas cada volumen.

Los volúmenes se encuadernaron en plena piel roja, con adorno simétrico dorado a plancha en el centro de ambos planos, de inspiración art decó; lomo liso con similar diseño con autor y título en el centro, y nombre del editor en la base; cortes dorados.

Su catalogación resulta algo difícil debido a que sus volúmenes se publicaron sin numerar y, en la mayoría de los casos, no figura el año de edición.

Tras la guerra, en el catálogo de 1939 se anunciaron todos los títulos publicados, a excepción de El cantar de los cantares, de Fray Luis de León. Dicho volumen se reeditó en 1940 (impreso en Gráficas Carrozas, Madrid). Ese mismo año se publicaron dos nuevos títulos: Libro del amigo y del amado y De las condiciones del amor, ambos de Raimundo Lulio, imprimiéndose en Gráficas Yagües (Madrid), en lugar de Bolaños y Aguilar. A diferencia con los anteriores, en los nuevos volúmenes se sustituyó el papel cromolito por otro de pésima calidad, y los cortes no se doraron. Antonio Casero dibujó el retrato, además de la característica orla de sus portadas, que se cambió por un diseño más sencillo.

colección breviarios2

Relación de volúmenes publicados:

1.      ÁLVAREZ QUINTERO, Serafín y Joaquín. La rima eterna. Comedia en dos actos, inspirada en una rima de Bécquer. Madrid, c. 1935.

2.      BENAVENTE, Jacinto. Los intereses creados. Comedia de polichinelas en dos actos, tres cuadros y un prólogo. Madrid, c. 1935.

3.      CASTRO, Cristóbal de y LÓPEZ ALARCÓN, Enrique. Gerineldo. Poema en dos actos. Madrid, c. 1935.

4.      HEINE, Heinrich. Libro de canciones. Prólogo y nueva versión poética española de Luis Guarner. Madrid, c. 1934.

5.      LEÓN, Fray Luis de. La perfecta casada. Madrid, c. 1934.

6.      LEÓN, Fray Luis de. El cantar de los cantares. Madrid, c. 1935. (Anunciado en el catálogo de 1935, sólo conocemos la reedición de 1940).

7.      LULIO, Raimundo. Libro del amigo y del amado. Madrid, c. 1940.

8.      LULIO, Raimundo. De las condiciones del amor. Madrid, c. 1940.

 9.      MACHADO, Manuel. Cante hondo. Sevilla. Madrid, c. 1934.

10.      OVIDIO. Arte de amar. Madrid, c. 1934.

11.      Poesías amatorias. Recopilación y prólogo de Luis Astrana Marín. Madrid, c. 1934.

12.      Poesías bucólicas. Recopilación y prólogo de Luis Astrana Marín. Madrid, 1934.

13.      Poesías satíricas. (Aunque se anunció en los catálogos anteriores a la guerra, no se conocen ejemplares, siendo muy probable que no llegara a publicarse. En el catálogo de 1939, la obra ya no aparece).

14.      SHAKESPEARE, William. Sonetos. Prólogo, traducción y notas de Luis Astrana Marín. Madrid, 1933.

15.      VEGA CARPIO, Fray Félix Lope de. Lírica religiosa. Selección y prólogo del P. Félix García, Agustino. Madrid, c. 1935.

16.      VILLAESPESA, Francisco. El alcázar de las perlas. Madrid, c. 1934.

Juan Novella Domingo

Centenario de Juan Novella Domingo

Hoy celebramos el centenario de Juan Novella Domingo (Valencia, 28 julio 1913 – Madrid, 20 de septiembre 2002), uno de los personajes significativos de la Editorial Aguilar, y por ese motivo, dedicamos nuestra entrada para rendir un pequeño homenaje a su figura, en colaboración con su hijo Gonzalo Novella que nos ha facilitado unos datos biográficos extraídos de su Autobiografía apasionada”, una especie de memorias en verso, totalmente inéditas.

Juan Novella Domingo

Juan Novella Domingo nació en Valencia el 28 de Julio de 1913, de padre valenciano, Doctor en Derecho, Eduardo Novella Amorós, fallecido en 1919, y de madre catalana, Elvira Domingo París, fallecida en Madrid en 1924. Fue el cuarto de 5 hermanos: Elvira, Eduardo, Manolo,  Juan y Maruja.

A la edad de seis años tuvo como vecino en el piso superior de su casa en Valencia, calle Trinquete de Caballeros, a un pintor de notable talento llamado Manuel Benet Ponce (1896-1988) quien años después sería su cuñado al casar con Elvira, y que también formó parte de la editorial colaborando con sus ilustraciones, principalmente durante los años veinte y treinta. Como era costumbre establecida entre las editoriales regalar a sus ilustradores uno o varios ejemplares de cada libro que ilustraran, así comenzó Juan, trece años cumplidos,  a fundamentar y engrosar su primera biblioteca con los libros que su cuñado le cedía.

A los siete años, en 1921, se traslada a Madrid con su madre viuda y con sus cuatro hermanos, alojándose durante poco tiempo en una  pensión (La Leonesa) de la calle Núñez de Arce, ocupando posteriormente varios domicilios, hasta que finalmente se establecen en la calle Cartagena donde un veintiséis de marzo fallece su madre Dª Elvira, y Juan y su hermana Maruja son alojados por su hermana mayor Elvira, recién casada en enero, con Manuel Benet Ponce.

A la edad de catorce años, su familia se muda a la Calle Lagasca y allí termina el cuarto curso de Bachiller, obteniendo el Grado Elemental en el Instituto Cardenal Cisneros.

Su primer contacto con el mundo de las linotipias, resmas, cíceros, componedores, galeradas y encuadernadores  lo tuvo en la Editorial Voluntad, a cuyo pequeño taller de imprenta de la calle Serrano llevó más de un recado de su cuñado Benet, dibujante de las portadas de sus pías ediciones.

Con 15 años, Ramón Martín, contable de Editorial Voluntad, le ofrece su primer trabajo administrativo en su agencia de transportes, permitiéndole así costearse sus estudios, sufragados hasta entonces por su cuñado y hermana mayor. Poco después, aún en 1928, mejoró notablemente su escaso sueldo cuando su cuñado Benet le consigue otro empleo en la elegante oficina de España S.A. de Seguros; sueldo que amplió más tarde trabajando por las noches en la Secretaría del Sindicato de Seguros de la UGT.

A sus 17 años, recién proclamada la República, frecuenta la Casa de Valencia, donde cimentará amistades con jóvenes progresistas y soñadores. Entre ellos, Pepe Aguilar, sobrino del  editor Manuel Aguilar; los hermanos de Ben, Luis (quien más tarde ilustraría algunos de los cuentos de Celia, escritos por Elena Fortún y editados por Aguilar) y Rosita (que casó después con Pepe Aguilar); Margarita Halfter y tantos otros.

En 1933, y siempre con el esfuerzo de su propio trabajo, se matricula en los cursos nocturnos de inglés, en la Escuela Central de Idiomas. El 17 de julio de 1936, sin presentir el futuro más que inmediato, compra de golpe a Doña Pepita, librera de viejo  en la calle de Libreros, todos los textos adecuados al programa oficial de los tres últimos cursos del bachillerato superior, con la ilusión de completar sus estudios para, más tarde, acceder  a la Universidad.

Declarada la Guerra Civil aquel dieciocho de julio, primer día en que falta al trabajo, se incorpora como miliciano al ejército republicano en Buitrago y le destinan en período de instrucción al Batallón Joven Guardia como responsable de la gran biblioteca del incautado Colegio del Pilar, en Madrid.

Con su Batallón parte al frente en Maqueda y Santa Cruz del Retamar donde sufre herida de metralla de obús en una pierna. Tras su recuperación, recibe noticias de su hermana Elvira sobre la convocatoria de un curso de oficiales del Arma de Ingenieros promovida por la Escuela Popular de Guerra de Godella (E.P.G.), en Valencia. Se traslada allí, aprobando el examen de ingreso y, al finalizar el curso en abril de 1937, obtiene el cuarto puesto en el escalafón y la graduación de teniente.

Destinado a los frentes de Andalucía, a pie o a caballo, y al mando de una sección de zapadores, fortifica distintos frentes: Torredonjimeno en Jaén, el Portichuelo en las Alpujarras de Granada y otros. Transcurrido un año, recibe orden de regresar a Valencia, junto con los primeros números de su promoción, para realizar un curso de ampliación de estudios en la Escuela Popular de Guerra de Godella, con el que asciende al grado de capitán. Como Ayudante de Campo del Comandante General de Ingenieros de los cuerpos de ejército 16 y 18 de Levante y del 20 de Maniobras, y más tarde del que fuera Director de la E.P.G., estuvo en los frentes del Maestrazgo, Levante,  Andalucía, Centro y Extremadura: Herbés, Morella, Ares del Maestrat, Manzanera, Náquera, Almería, Andújar, Aranjuez Murcia, Almadén (donde sufre nueva herida en la pierna al volcar su vehículo) y, finalmente, en la Línea Inmediata de Defensa de Valencia.

Terminada la guerra, es encarcelado durante 30 días en Mislata y 8 meses en la prisión de Porta Coeli, en Paterna. En febrero de 1940 es juzgado en Consejo de Guerra, sentenciado culpable de auxilio a la rebelión  por un tribunal militar y condenado a tres años de prisión menor; pero queda en libertad condicional y no reingresa en prisión. No es sino diez años más tarde, ya casado y con hijos, cuando recibe la libertad definitiva mediante certificado del Director de la prisión de Valencia.

En la primavera de 1940 consigue empleo en una gran librería, la de Don Juan Bello, gran lotero de Valencia, para atender la sección de filosofía. Bajo la gerencia del químico Sr. Belenguer, estaba dirigida por el Sr. Martínez, dueño de una gestoría, con Antonio Díaz Alfaro  como Encargado (que posteriormente también trabajará en Aguilar) y el Padre Ferrís, confesor de D. Juan Bello, como Asesor religioso.  Al finalizar el verano se despidió el Director para mejor atender su negocio de gestoría y el propio D. Juan  le nombra nuevo director, quedando Antonio Díaz Alfaro como subordinado suyo.

Librería Bello. Con Antonio Díaz Alfaro

En 1941 se casa con Amparo Terol González. En este tiempo completa su sueldo con otros dos empleos en horario nocturno y en jornadas alternas, dando clases en la misma academia donde estudió de niño y llevando la contabilidad a un amigo constructor de La Cañada. El 16 de enero de 1944 fallece su esposa, tan sólo seis días después del parto del benjamín, Gonzalo.

Pocos días después Antonio Díaz Alfaro le advierte que un joven le ha mostrado su agradecimiento al observar que casi todos los libros expuestos en el escaparate son de Aguilar. Inmediatamente reconoce a su amigo Pepe Aguilar quien, al verle convertido en librero, le ofrece de inmediato irse con él a Madrid para incorporarse al negocio de su tío, don Manuel. “¡Si te has hecho librero, te vienes con nosotros! ¡Tú vienes a Madrid!”, le dice.  Viudo y con dos hijos tan pequeños no puede aceptar y  renuncia, no sin pena, a tan cordial oferta.

No es bueno que el hombre esté solo, y el 10 de enero de 1945 contrae segundas nupcias con otra valenciana también llamada Amparo, Romero Martínez de apellidos, y madre de sus otras tres hijas: Alicia, Susana y Celia..

En octubre, Pepe Aguilar le solicita, por deseo de su tío el editor Manuel Aguilar, que le consiga en librerías valencianas de viejo (pues ya estaban agotadas), las obras completas de Vicente Blasco Ibáñez con la intención de editarlas, encuadernadas en piel, en su Colección Obras Eternas. Así, llega incluso a mecanografiar una copia de un ejemplar de “La Araña Negra”, folletín prestado por un pintor amigo de su cuñado;  ejemplar que salvó de la hoguera el propio maquinista que la imprimió, desobedeciendo la orden de don Vicente de quemar la tirada completa de esta obra por él repudiada y por la Iglesia excomulgada. Al recibir el lote de libros en Madrid, Pepe Aguilar le insiste por carta: “Te queremos aquí”.

En esta ocasión, casado de nuevo, más osado y con la perspectiva de una mejor remuneración, acepta la oferta y se traslada a Madrid, a un nuevo piso en el número cuatro de la calle Aviador Lindbergh, con su esposa y la pequeña Alicia, dejando a su hijo mayor con su hermana Elvira en Valencia y a su hijo menor con su cuñada Concha en Alcoy.  Pocos años más tarde ambos hermanos, primero Juan y después  Gonzalo, se reunían con su familia en Madrid.

Por aquél tiempo, la Editorial Aguilar tenía ya su nueva sede editorial  en la calle Juan Bravo, además de las dos librerías en las calles de Serrano y Goya. Juan Novella Domingo dirige durante cinco o seis años la de Serrano y pasa después a dirigir las dos, tras reclamar a Antonio Díaz Alfaro quien atiende a su llamada y deja su empleo en la de Bello, en Valencia, para encargarse de la primera. Años más tarde también dirigiría la del Paseo de la Castellana.

Además de su trabajo como director de las librerías, en 1951 comienza su labor como traductor con sendas monografías sobre Rubens y El Bosco; labor que prosiguió  hasta 1986, ocho años después de su jubilación.

En 1953, Manuel Aguilar le encomienda personalmente la presentación de las primeras pruebas en color del “Gran Atlas Universal” a los libreros de la América Latina para animarles a su venta cuando estuviera terminada la edición. Y le dice: “Si no tiene pasaporte, obténgalo cuanto antes. No quiero enviar viajantes. Deseo que vaya usted. Hábleles como librero. En la sección comercial recoja la información que considere adecuada. Trácese el itinerario que prefiera, el calendario que crea más oportuno. Y no me pregunte nada”. Y así, el veinticinco de julio parte desde el aeropuerto de Barajas con un billete circular desde Madrid a Madrid, con veintidós vuelos abiertos para más de trece países y cuyas matrices, desplegadas,  miden casi tres metros.

En 1955, acompañado por su segunda esposa,  viaja a Sevilla con poderes para firmar la escritura de compra de una casa en la calle García Vinuesa para una nueva oficina y almacén de la Editorial Aguilar.

Como Director de Importación, se le encomienda la gestión de los pedidos de libros  al extranjero, despachos de Aduana y relaciones con el Ministerio de Información y su Departamento de Censura.

En otoño de1956 asiste por primera vez a la Feria Internacional del Libro de Frankfürt (BÜCHMESSE), a la que vuelve otoño tras otoño todos los años hasta el 1964, para no regresar hasta el 1970.

Feria del Libro de Frankfurt con Tirso Echeandía. Año 1962

Feria del Libro de Frankfurt con Tirso Echeandía. Año 1962

Durante el verano de 1957, “con la ayuda impagable de sus dos hijos mayores”, escribe El Mundo de los Libros, publicado por Aguilar en 1970 con ilustraciones de Faustino Goico Aguirre, en su Colección El Globo de Colores (serie El Globo Azul), donde queda reflejado su  amor por los libros y el mundo editorial.

Ese mismo año, tras asistir a la BÜCHMESSE en Frankfurt, viaja a Vigo para firmar como apoderado la escritura de compra de los locales donde la editorial establece sus oficinas para Galicia.

En 1961, acompañado por José Miguel Velloso y Antonio Díaz Alfaro, representa a Aguilar en la Feria Internacional del libro de Milán.

En la primavera de 1963 viaja con Carlos Aguilar a Israel para asistir a la 1ª Feria Internacional del Libro de Jerusalén. Observan la ausencia de la bandera española entre las otras banderas izadas y obtienen como explicación del Director de la Feria que, para  justificar ante los editores alemanes la ausencia de la suya, tan odiada por el Holocausto, no se izarían las de los países con los que no se mantenían relaciones diplomáticas “normales”, como era el caso de España representada diplomáticamente, por aquel entonces, tan sólo por un cónsul oficioso que iba y venía desde Jordania. Ante la amenaza de recoger los libros, retirar el stand de Aguilar y regresar a Madrid, el Director de la Feria dispuso que la bandera española ondease en lugar preferente, entre la de Naciones Unidas y la de Israel. Pocos días después reciben la visita de Ben Gurión a quien obsequian con  un ejemplar de El Quijote, editado por la editorial dentro de su Colección Joya.

Feria de Israel con Carlos Aguilar. Año 1963

Feria de Israel con Carlos Aguilar. Año 1963

En la primavera de 1964 asiste con D. Ignacio Caballero a la  Feria del libro Infantil de Bolonia, como siempre en representación de la Editorial Aguilar. Se reúnen después, en Florencia, con las  cuidadoras de la Galleria degli Uffici , Dra. Emma Micheletti y Dra. Margherita Lenzini, que a la sazón escribían el texto del libro dedicado al famoso museo,  editado en 1967 en la Colección Librofilm Aguilar, dedicada a las grandes pinacotecas del mundo.

En diciembre de 1964 viaja sólo a Nueva York donde presenta, en un local dependiente del Ministerio del Exterior, las ediciones de Aguilar que se venden después, todas en bloque, a un importante distribuidor neoyorkino. En el Metropolitan Museum se entrevista con su cuidador, autor que fuera del texto del libro dedicado al este museo, editado en la misma Colección Librofilm Aguilar.

En abril de 1965 y 1967, nuevos viajes a Israel con Manuel Aguilar González, hermano menor de Carlos, para asistir a la 2ª y 3ª Feria Bienal del Libro de Jerusalén.

Ausentes desde 1964, en 1970 asiste de nuevo y por última vez a la BUCHMESSE. Y el año siguiente viaja con Manuel Aguilar González y Tirso Echeandía para la presentación de la  Colección Librofilm Aguilar en la Feria de la Industria del Vídeo de Cannes.

Apoderado y Director de las tres librerías de Aguilar, su vida laboral termina el día 30 de julio de 1978 (día de su jubilación), cumplidos los 65 años. Ya jubilado, continúa trabajando hasta el año 1986 en la traducción  de numerosas obras de su fondo editorial, además de colaborar con otras editoriales; trabajo que nunca abandonó desde su comienzo en 1951, y cuyos frutos resume como epílogo de una “Memoria apasionada”, y versificada,  que comienza a escribir en 1990 y que cierra en 1998, cumplidos los 85 años.

Fallece en Madrid el 20 de septiembre de 2002, a los 89 años de edad.

Que Dios le tenga en su Gloria, cerca de sus autores y compositores preferidos.

TRADUCCIONES REALIZADAS POR JUAN NOVELLA DOMINGO

AÑO      IDIOMA    AUTOR                           TÍTULO                                                                   EDITORIAL

1951 – Francés –  Rubens – AGUILAR

1951 – Francés – Dr. Agustin Cabanés. Las muertes misteriosas de la Historia – AGUILAR

1951 – Francés – El Bosco – AGUILAR

1951 – Inglés – Bertrand  Russell. Elogio de la ociosidad y otros ensayos – AGUILAR

1952 – Inglés – Bertrand  Russell. El impacto de la Ciencia en la sociedad – AGUILAR

1953 – Inglés – Lewis Wallace. Ben-Hur – AGUILAR

1954 – Inglés – Raphael H. Rhodes. Hipnosis – AGUILAR

1959 – Inglés – Bertrand Russell. La evolución de mi pensamiento filósófico (2ª edición, sin censura) – ALIANZA

1961 – Inglés – Bertrand Russell. Perspectivas de la civilización industrial – AGUILAR

1961 – Inglés – Bertrand Russell. ¿Tiene el hombre un futuro? – AGUILAR

1962 – Inglés – Bertrand Russell. Ideales políticos. – AGUILAR

1963 – Inglés – Bertrand Russell. Victoria sin armas. – AGUILAR

1968 – Inglés – H. M. Mc Luhan. La Galaxia Gutemberg – AGUILAR

1969 – Inglés – L. Lee & D. Lambert. El maravilloso mundo del transporte – AGUILAR

1969 – Inglés – David  Jackson. El maravilloso mundo de la ingeniería – AGUILAR

1970 – Inglés – Varios. Momentos culminantes de la Historia (vol. 3 y 5) – AGUILAR

1971 – Inglés – Peter Murray. Arquitectura del Renacimiento – AGUILAR

1973 – Alemán –  Hans Erich Kubach. Arquitectura Románica – AGUILAR

1973 – Italiano – Mario Bussagli. Arquitectura Oriental – AGUILAR

1973 – Italiano – Varios. Guía Enciclopedia Mondadori de Ciencias Naturales – AGUILAR

1974 – Inglés – Ciryl Mango . Arquitectura Bizantina – AGUILAR

1975 – Inglés – John D. Hoag. Arquitectura Islámica – AGUILAR

1976 – Italiano – Emilio Guidoni. Arquitectura Primitiva – AGUILAR

1976 – Francés – Louis  Grodecki. Arquitectura Gótica – AGUILAR

1977 – Inglés – John Hine Mundy. Europa en la Alta Edad Media – AGUILAR

1978 – Inglés – John Sparks.Fauna Erótica – ALTALENA

1978 – Inglés – Geofrrey  Ashe – Misterios de La sabiduría antigüa – ALTALENA

1978 – Inglés – Cecil Roth. Historia de “Los Marranos” – ALTALENA

1979 – Italiano – Varios. La Ópera – AGUILAR

1979 – Fr./In./Al. – Varios. El Imperio de los Conquistadores – AGUILAR

1979 – Inglés – Varios. Teoría y práctica de los estudios del Plan docente – MAGISTERIO

1979 – Italiano – Antonio Cirillo. Lecciones de Sociología (Adorno – Horkheimer) – MAGISTERIO

1980 – Italiano – M. Pasi y A. Agostini. El Ballet – AGUILAR

1980 – Francés – Roland de Candé. Historia de la Música (2 tomos) – AGUILAR

1981 – Francés – Roland de Candé. Introducción a la Música (revisión)- AGUILAR

1982 – Inglés – Walter J. Ong. La lucha por la Vida – AGUILAR

1982 – Inglés – A. H. M. Jones. La decadencia del Mundo Antiguo – AGUILAR

1982 – Inglés – J. M. de Torre. William James – Pragmatismo – MAGISTERIO

1982 – Italiano – Varios. El Teatro (Detenida) – AGUILAR

1983 – Inglés – S. B. Liebman. Réquiem por los olvidados – ALTALENA

1983 – Inglés – E. B. F. Midgley – Hobbes – Leviathan – MAGISTERIO

1984 –  Italiano – Varios. 4 Folletos Técnicos – GILESA

1986 – Italiano – Varios. El Teatro (Entrega) – AGUILAR

Elena Fortún

Elena Fortún y la Editorial Aguilar

Tras un pequeño parón en las publicaciones de este blog relacionadas con la editorial Aguilar, hoy lo retomo para hablaros de la participación de la escritora Elena Fortún dentro de las colecciones infantiles.

retrato elena fortún

En 1934 Manuel Aguilar decidió dar un giro a su catálogo, incluyendo una sección dedicada a la literatura infantil, género del que antes no se había ocupado. La colección se llamó Lecturas Juveniles, convirtiéndose en una de las de mayor éxito principalmente gracias a los cuentos de Celia:

Un sentido nuevo de las necesidades de la infancia, un deseo de ofrecer a los niños unas lecturas más de acuerdo con su temperamento, más a propósito para su mentalidad y más orientadas en las nuevas interpretaciones pedagógicas, han decidido a esta Casa a iniciar esta colección, con títulos seleccionados cuidadosamente.

La publicación se inició con los relatos de Elena Fortún, seudónimo de la escritora madrileña Encarnación Aragoneses Urquijo (1886-1952), basados en una niña llamada Celia, que aparecieron por primera vez en 1928 dentro de la sección Gente Menuda de Blanco y Negro (suplemento dominical del diario ABC).

Había nacido Elena Fortún con el destino de escritora para niños. Tenía su vocación marcada por el entusiasmo y por la fatiga. Había ido escribiendo página tras página, con donosura y sabiduría. Llamó a las puertas de otros editores, muy inteligentes, por cierto. Dejaba, según me refirió, presa de desánimo, sus originales, después de una corta entrevista, animada por la noble pasión que sentía, y a poco recibía la carta, fríamente cortés y denegatoria. Pero Elena Fortún seguía escribiendo y llamando a otras puertas, con el mismo resultado. Yo, que –vuelvo a decirlo– no soy altruista, creí en la escritora, en su porvenir y en los resultados económicos de la edición. Los otros no acertaron a descubrir la veta. Dicen que hasta el divino Homero se amodorraba alguna vez. Eso les debió de suceder a mis colegas. A mí, por suerte, la visita de Elena Fortún me encontró despierto, aunque a veces también sesteo. ¡Naturalmente! (Manuel Aguilar Muñoz, Una experiencia editorial, Madrid, 1964, págs. 199-200).

Celia lo que dice encabezó la colección, seguida de Celia en el Colegio, coincidiendo con la Feria del Libro de 1934: «En el stand nº 2 se le dedicó un día, y ella misma, de su propia mano, vendió cerca de cuatrocientos ejemplares. ¡Y el primer libro estaba ya casi agotado! El editor estaba tan contento que animó a Encarna a que se pusiera enseguida a preparar un tercer libro».

elena fortún crónica

El éxito llegó rápido: «había ganado con los libros cerca de seis mil pesetas, y en 1934 esperaba ganar doce mil. Podría ganar mucho más si cambiara de editorial, pero no quería traicionar al editor de sus primeros libros. La Editorial Juventud, de Barcelona, le mandó un representante a Madrid, doblándole la cifra de su actual editora. Pero Encarna, que en el fondo era una romántica, no se dejó tentar, y siguió con Aguilar». Espasa-Calpe y Pueyo también intentaron hacerse con los derechos. El 10 de septiembre de 1935, Encarnación Aragoneses firmó un contrato en exclusiva con la editorial Aguilar para publicar todas sus otras.

Respecto al año de publicación del primer volumen, algunas bibliografías lo sitúan entre 1929 y 1932. Revisando el libro podemos comprobar que una de las ilustraciones de Molina Gallent aparece fechada en 1933 (pág. 216), aunque según los últimos estudios aportados en la tesis doctoral de María Jesús Fraga sobre Elena Fortún, claramente se argumenta que dicho libro apareció en 1934.

celialoquedice

Después llegaron Celia novelista, Celia en el mundo, ambas anunciadas en el catálogo de 1934, y Celia y sus amigos, esta última en 1935. Además de los relatos de Celia, la autora incluyó las aventuras de Cuchifritín y Matonkikí, la prima de los hermanos Gálvez: Cuchifritín, el hermano de Celia y Cuchifritín y sus primos, editándose en 1935, y Cuchifritín en casa de su abuelo, Cuchifritín y Paquito, Matonkikí y sus hermanas y Las travesuras de Matonkikí, en 1936.

Aparte de los títulos mencionados, en 1934 publicó junto a María Rodrigo, Canciones Infantiles, en donde ambas autoras recopilaban las canciones más representativas de cada época, y en 1935, El bazar de todas las cosas, libro de manualidades en donde enseñaba a hacer casas de muñecas, flores, juguetes, disfraces y marionetas, y Teatro para niños (doce comedias).

Pegatinas Celia

Lecturas Infantiles fue una de las pocas colecciones que sobrevivieron a la guerra. En 1939 se reeditaron todos los títulos publicados por Elena Fortún, y como novedad Celia madrecita, ilustrado por Luisa Butler. En 1942 apareció Teatro para niños, ilustrado por López Rubio, pero no fue hasta 1944 cuando la editorial decidió relanzar la colección con un nuevo diseño (18×15 cm), incluyendo ilustraciones a dos tintas realizadas por L. de Ben y H. Palacios. Junto con las reediciones fueron saliendo los nuevos títulos: Celia institutriz en América (1944), El cuaderno de Celia (1947),La hermana de Celia, Mila y Piolín (1949) y Mila, Piolín y el burro (1949), Celia se casa: cuenta Mila (1950) y Patita y Mila estudiantes (1951), además de Los cuentos que Celia cuenta a las niñas (1950) y Los cuentos que Celia cuenta a los niños (1951), en donde se recopilaron los escritos breves publicados en revistas como Gente Menuda y Crónica. Celia en la revolución no se editó hasta 1987. Según leemos en la nota preliminar: «El manuscrito de Celia en la revolución, encontrado casi casualmente nunca llegó a ser revisado a fondo por su autora, que terminó en 1943 un borrador (así lo dice ella expresamente), en el que su escritura a lápiz, llena de abreviaturas, ha necesitado de interpretaciones muchas veces trabajosas y en algún caso imposibles de todo punto».

celia en la revolucion

En 1980, debido a la insistencia de Rebecca Arié, viuda del editor, se volvieron a publicar los textos, esta vez en rústica.

Los relatos de Celia traspasaron el papel para llegar a la televisión. En 1992, el cineasta José Luis Borau preparó la adaptación de los textos ayudado por Carmen Martín Gaite. En 1993 se estrenaron los 6 capítulos, recibiendo ese mismo año el TP de Oro a la Mejor serie dramática nacional. Coincidiendo con el éxito de la serie, Alianza editorial publicó una nueva reedición prologada por Carmen Martín Gaite:

Aquellos libros cuadrados de tapa dura, ilustrados primero por Molina Gallent y luego por Serny, cuya primera edición constituye hoy una rareza bibliográfica, circulaban por todas las casas sobados, releídos, desencuadernados, con calcomanías pegadas en la primera página y las ilustraciones coloreadas con lápices Faber. No habían nacido con vocación de vitrina.

Quizás el gran éxito que obtuvo la colección se debiera al realismo de los personajes. Pasados los años, Elena Fortún contaba que los lectores se acercaban a ella para saber que había sido de Celia, como si se tratase de una niña de carne y hueso. Hoy en día, estas ediciones siguen contando con el respaldo del público y no es extraño encontrarnos con alguno de estos libros esperando un nuevo lector en los escaparates de las librerías de viejo.

Para finalizar, decir que además de los relatos infantiles publicados por la editorial, en 1936 apareció un tratado de quiromancia titulado El mapa del destino en la palma de la mano dentro de la colección Biblioteca de Ciencias Psíquicas, iniciada en 1923.

eldestino

Si os interesa ampliar estos datos, además de la información aparecida en mi libro, os recomiendo consultar los siguientes textos:

– Nour El Houda Kasbi, Elena Fortún (1886-1952): La invención de un personaje literario Infantil, Facultad de Filología, Universidad Complutense de Madrid, 1990, Tesis Inédita.

– Marisol Dorao, Los mil años de Elena Fortún, Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 1999.

– María Jesús Fraga Fernández-Cuevas, La prensa como medio de expresión de la mujer en el primer tercio del siglo XX: Elena Fortún, periodista, Facultad de Filología, Universidad Complutense de Madrid, 2010, Tesis Inédita.

– Pepa Blanes Noguera, «Elena Fortún: Celiadicción», en HIBRIS, nº 20, Alcoy (Alicante), Misèria & cia, 2004, págs. 4-17.

– Pepa Blanes Noguera, «Elena Fortún y la quiromancia», en HIBRIS, nº 48, Alcoy (Alicante): Misèria & cia, 2008, págs. 22-28.

– Jaime García Padrino, «Los ilustradores de Celia», en Clij (Cuadernos de literatura infantil y juvenil) nº 90, Barcelona, Torre de Papel, 1997, págs. 24-31.

– Elena Fortún, Celia lo que dice / prólogo de Carmen Martín Gaite, Madrid: Alianza Editorial, 1993, pág. 8.

Primera edición de las Obras completas de Federico Gracía Lorca. Año 1954

Las obras completas de Federico García Lorca en AGUILAR

Tal día como hoy, hace 115 años, nacía el gran poeta Federico García Lorca, y por ese motivo, ayer día 4, el Patronato Cultural Federico García Lorca presentó la exposición “Un poeta reunido”, que toma su nombre del artículo publicado en ABC por Antonio Gallego Morell sobre la aparición de la primera edición de las obras completas editadas por Aguilar.

Exposicion_ArturodelHoyo

En concreto se trata de una importante colección de documentos y bibliografía sobre García Lorca que perteneció a Arturo del Hoyo, quien fue el encargado por la Editorial Aguilar de preparar la edición como ya os contamos en un post anterior.

 Para hacer posible dicha exposición, la Casa Natal de Fuente Vaqueros ha contado con la donación del investigador Aitor Larrabide.

 Respecto a la edición de las obras del poeta granadino, el contrato se firmó el 19 de mayo de 1952. El proyecto inicial consistía en reunir en un solo volumen las obras de Lorca dispersas en los ocho volúmenes de la edición argentina publicados por Losada. Arturo del Hoyo, encargado de preparar la edición, recogía así la proeza el 17 de agosto de 1986 en su artículo Un poeta reunido, en Los domingos de ABC:

 El 29 de enero de 1955, ABC sorprendió a sus lectores con el artículo “Un poeta reunido”, de Antonio Gallego Morell, que comentaba, a toda página, la aparición de la primera edición española de las Obras Completas de Federico García Lorca, publicadas por Aguilar en Madrid. Entre los lectores más sorprendidos estaba el general Franco Salgado, primo y jefe de la Casa militar del Generalísimo. Un mes después se decide a mostrar a Franco un antiguo ABC, de 1937, sobre la muerte de Lorca, “y el de 5 de enero último, en el que se dedica una página entera, con fotografías de las Obras Completas de García Lorca, diciendo que no debían faltar en ninguna biblioteca y que toda la juventud española debía conocerlas, ya que se trataba de un insigne poeta y un sin fin de cosas más, elogiosas”. La intención de Franco Salgado contra ABC era manifiesta, pero además, trataba de atajar cualquier otro comentario elogioso de Lorca y de sus obras y, tal vez, sugerir que se había cometido un error al autorizar su publicación. La decisión había emanado del propio Franco, acaso con la secreta esperanza de que la boga internacional de Lorca no tuviese correspondencia con la realidad española, sino que se debía a motivos extraliterarios. “Para probar mi imparcialidad –le contestó Franco a su oficioso primo-, no obstante haber sido muy izquierdista García Lorca, autoricé que se editaran sus obras y que se hiciese el reclamo de las mismas. De todas maneras encuentro exagerado el artículo de ABC y comprendo tu extrañeza”. (Franco Salgado: Mis conversaciones privadas con Franco, pág. 78).

[…]

No dejó de haber problemas con la censura. Pese a la autorización previa, sometida al propio Franco, los censores picotearon en algunos lugares de Impresiones y paisajes –que junto con El maleficio de la mariposa serían novedad respecto a la edición de Losada–, así como unos versillos de la Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita. ¿Se pretendía, hiriendo en menudencias, irritar a los herederos y que estos abandonasen el proyecto?

También el prólogo de Jorge Guillén sufrió el lápiz rojo: todo el capitulillo final, “Lamento”, cayó. Con estas heridas salió la primera y sucesivas ediciones hasta la decimoctava (1973), en que se dio completo el texto de Impresiones y Paisajes, restituyéndose los versillos de la Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita en la decimonovena (1974) y en la vigésima (1977) el final del prólogo de Jorge Guillén. 

** puedes descargarte el artículo completo en: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1986/08/17/133.html

Primera edición de las Obras completas de Federico Gracía Lorca. Año 1954

Primera edición de las Obras completas de Federico Gracía Lorca. Año 1954

La primera edición se publicó en 1954 con recopilación y notas de Arturo del Hoyo, prólogo de Jorge Guillén y Epílogo de Vicente Aleixandre, incluyendo 5 láminas. Aquí se reunieron las siguientes obras:

– Prosa: Impresiones. Narraciones. Conferencias.

– Poesía: Libros de poemas. Poema del cante jondo. Primeras canciones.  Canciones. Romancero gitano.  Poeta en Nueva York. Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Seis poemas galegos. Diván del Tamarit. Poemas sueltos. Cantares populares.

– Teatro: El maleficio de la mariposa. Los títeres de Cachiporra. Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita. Mariana Pineda. Teatro breve. La zapatera prodigiosa. Amor de don Perlimpín con Belisa en su jardín. Retablillo de Don Cristóbal. Así que pasen cinco años.  El público. Bodas de sangre.  Yerma. Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores. La casa de Bernarda Alba.

–  Otras páginas: Impresiones y paisajes. Varia.

–  Epílogo

–  Apéndice: Dibujos y música de las canciones de Federico García Lorca.

– Notas: Bibliografía. Cronología de la vida y de la obra de Federico García Lorca. Notas al texto.

 Las obras completas de Federico García Lorca fue el volumen más reeditado por la editorial. Existen ediciones posteriores en 2 volúmenes, pero no fue hasta 1986, tras la venta de la editorial, cuando se publicó, con motivo del cincuentenario de la muerte del poeta, la edición definitiva, en 3 volúmenes, encuadernados en símil piel con sobrecubierta. Aquí se incluyeron 60 nuevas cartas, los Sonetos del amor oscuro, las suites, algunas piezas para títeres, un guión de cine y los últimos manuscritos de los archivos de la familia.

Obras completas de Federico García Lorca en tres volúmenes. Año 1986

Obras completas de Federico García Lorca en tres volúmenes. Año 1986

 

EXPOSICIÓN: 4 de Mayo de 2013 – 28 de Febrero de 2014

Sala de exposiciones del Centro de Estudios Lorquianos

Patronato Cultural Federico García Lorca
Museo Casa Natal FGL
C/ Poeta Federico García Lorca, nº 4
CP – 18340 Fuente Vaqueros
GRANADA

http://www.patronatogarcialorca.org/centro_estudios_expo.php

Stand Aguilar 1934

Los inicios de la Feria del Libro de Madrid

La primera edición de la tradicional Feria del Libro de Madrid se celebró del 23 al 29 de abril de 1933, en el andén izquierdo del Paseo de Recoletos, concurriendo un total de veinte editoriales madrileñas. La inauguración estuvo presidida por el Ministro de Instrucción Pública, Fernando de los Ríos y el Alcalde de Madrid, Pedro Rico. Los stands fueron decorados por el dibujante polaco Mariano Rawicz, director artístico de la editorial Cénit. En ellos, principalmente se exhibieron novedades y libros de venta habitual, con un 10% de descuento, lo que motivó un cierto enfrentamiento con los libreros. Como complemento a la feria, a diario, de doce a dos, numerosos autores leían discursos ante un público expectante.

El resultado final fue muy positivo gracias al éxito de público y de ventas (en total 43.399,75 ptas).

Stand Aguilar 1934

En 1934, la segunda, se amplió a diez días, del 6 al 16 de mayo de 1934. Previamente se convocó un concurso público para premiar el modelo de caseta y el cartel anunciador. Su inauguración contó con la presencia del Presidente del Consejo de Ministros, Ricardo Samper, 5 ministros, el Alcalde de Madrid, Pedro Rico, el Embajador de México, Jenaro Estrada y otras personalidades. Esta vez participaron editores de Madrid, Barcelona y México. Los cuarenta stands, repartidos entre librerías, editoriales y organismos oficiales, se situaron desde Cibeles hasta la Biblioteca Nacional, en el andén derecho. Gracias a la afluencia de público, las editoriales y librerías repartieron más de 500.000 catálogos, hecho que se vio reflejado en el incremento de ventas, alcanzando la cifra de 212.396,15 ptas.

Feria del Libro 1934

La tercera edición, patrocinada por las Cámaras Oficiales del Libro de Madrid y Barcelona, fue organizada directamente por la Agrupación de Editores Españoles, creada ese mismo año, para lo cual contó con su antiguo comité formado por los señores: Ruiz Castillo, Aguilar, Sáenz de Jubera y Giménez Siles. En un principio, la feria se programó para celebrarse entre los días 5 al 20 de mayo de 1935, aunque debido al II Congreso Internacional de Bibliotecas y Bibliografía que se celebró en Madrid, se pidió ampliarla hasta el día 26, con la intención de visitar la feria el día 25, clausurándose el día 23, a causa del mal tiempo.

Al acto de inauguración acudieron el Ministro de Instrucción Pública, Ramón Prieto Bances y otras personalidades.

Situada nuevamente en el andén derecho, fue proyectada por Arturo Ruiz-Castillo, en donde se expusieron cerca de 100.000 libros en los cuarenta y cinco stands participantes, repartidos entre 33 editoriales, 6 librerías y los otros 6 restantes para las Instituciones españolas y las Repúblicas hispanoamericanas.
Al final, estos 6 stands, debido a los problemas surgidos con la llegada de los libros procedentes de México, y al escaso interés de las editoriales oficiales, se destinaron a otros fines: nº 40, caseta conjunta para conmemorar el tercer centenario de la muerte de Lope de Vega, en donde se reunieron distintas obras del autor; nº 41, stand de los encuadernadores, con un exposición de sus obras y nos 42 al 45, dedicados a la exposición de dibujos de la Asociación de Artistas Ibéricos.

Las ventas rozaron las trescientas mil pesetas (285.122,09 ptas.), siendo Aguilar (stand nº 7) el segundo en ventas, con un total de 17.247,45 ptas.

Por primera vez se editó un catálogo general de todas las empresas participantes, en tirada de 2.000 ejemplares, vendiéndose a 0,25 ptas.

Cartel feria 1936

Por último, la cuarta feria fue la primera con carácter oficial, acudiendo a su inauguración el Presidente de la República, Manuel Azaña, recién llegado al cargo; el Jefe del Gobierno, Santiago Casares Quiroga; el Ministro de Instrucción Pública, Ramón Prieto Bances y el Alcalde de Madrid, Pedro Rico, entre otras personalidades.

Nuevamente, la Cámara Oficial del Libro de Madrid se hizo cargo de su organización, con un comité formado por los libreros Boris Bureba Muro (Casa Editorial Saturnino Calleja), Esteban Dossat (Librería y Editorial Esteban Dossat), Juan Navarro de Palencia (Editorial de la Revista de Derecho Privado) y Roberto de San Martín (Librería San Martín), destacando la confección de un Reglamento que sirviese como norma a todos los expositores. Para promocionarla, se adornaron los tranvías con banderines. La feria fue diseñada por el artista José D’Hoy.

El evento se celebró durante diez días, del 24 de mayo al 2 de junio de 1936, en donde los 32 stands, repartidos entre 24 editoriales y 8 librerías, ocuparon ambos lados del Paseo de Recoletos. La menor participación se vio reflejada en las ventas (193.836,95 ptas., más 829,10 ptas. de la venta del Catálogo de la Feria, a las que hay que añadir aproximadamente 45.000 ptas. por compras de centros oficiales y otras entidades, alcanzando un total de 239.666,05 ptas). M. Aguilar, Editor se situó en la caseta nº 1. Debido a las ausencias, 5 de las casetas fueron ocupadas por organismos oficiales y un banco.

Con motivo de la feria se editó un catálogo conjunto (15.000 ejemplares) que presentaba cinco mil obras de los participantes, incluyendo también un plano con el emplazamiento de los stands y un texto de presentación por Pedro de Répide (págs. 7-16), además de índices de autores, materias y anunciantes, más publicidad (págs. 161-176), cuya cubierta reproducía el cartel ganador, obra del dibujante Aníbal Tejada. Al igual que en el catálogo de 1935, en éste tampoco figuraba ninguna obra de Aguilar.

Anuncio Feria del Libro 1936

Durante las cuatro ediciones, la Feria no sólo se dedicó a la venta de libros. Su labor cultural y propagandística se vio reflejada en los numerosos festejos y eventos programados que allí concurrieron: charlas de autores, conciertos, representaciones teatrales, El día del niño, concursos de crónicas, Jornada dedicada al libro infantil, visitas guiadas, etc.

Rebecca Arié junto a un grupo de empleadas.

Nueva presentación del libro dedicada a Rebecca Arié

El próximo sábado 25 de mayo, a las 20 h., acudiré al cóctel cierre de LITERARIA 2013, la feria del libro que por segundo año organiza el Centro Cultural DAVAR

 Rebecca Arié junto a un grupo de empleadas.
Rebeca Arieh y la Editorial Aguilar, una importante página judía en el mundo editorial español (novedad editorial).
 
Presentación: Aguilar. Historia de una editorial y de sus colecciones literarias en papel biblia. 1923-1986. (Novedad Editorial)
 
 
Asistentes:
– Jacobo Israel Garzón (investigador, escritor).
– María José Blas Ruíz (autora, librera, investigadora y editora).
– Gonzalo Novella Terol (hijo de Juan Novella Domigo, Director general de las librerías Aguilar).
 
DAVAR – Centro Cultural independiente para la difusión de la Cultura judía en Madrid
C/ Rodríguez Marín, 61. 28016- Madrid.
 info@libreriahebraica.com Tel: (34) 913509710.
También Librería y Editorial: www.libreriahebraica.com
Entrada Libre. Aforo Limitado.
Feria del Libro de Madrid. Año 1955

Las experiencias librescas del editor Manuel Aguilar

Hoy comparto con todos vosotros la reseña que el escritor y periodista Daniel Heredia ha decidio publicar en su blog ¡A los libros!

Espero que os guste tanto como a mi.

Todo lo que es interesante ocurre en la sombra. No se sabe nada de la verdadera historia de los hombres”. Esta cita de Louis-Ferdinand Céline podría encabezar la vida de Manuel Aguilar Muñoz (1888-1965), uno de los editores españoles decisivos en la configuración del mundo editorial del siglo XX.

Para que sepamos mucho sobre el fundador de esta editorial mítica y sobre los libros que publicó, la librera María José Blas Ruiz ha realizado un profundo estudio del alcance de sus publicaciones en el que ha tenido –y se nota claramente- mucha paciencia para investigar en archivos, revisar correspondencia, documentarse, etcétera, hasta conseguir un estudio excelente.

Su propósito es tan firme, y tantas las ganas de rematarlo con éxito, que no le han hecho desistir ni la fatiga ni el desánimo que asalta cuando uno profundiza en las vidas ajenas. Además, sabe guardar las distancias con Manuel Aguilar para que la primera parte de su texto, la biográfica, no se haya convertido en una hagiografía.

No hay ninguna duda de que María José Blas Ruiz despide literatura por sus cuatro costados. Tanto su libro como la profesión que desempeña nos muestran un perfil curtido en lecturas y en conocimientos bibliófilos ambiciosos. Los libros constituyen el tema de su profesión y de sus aficiones. De su vida.

La obra Aguilar se divide en dos grandes partes, además del anexo. La primera –obligada- lleva por título Manuel Aguilar Muñoz, un editor mítico, y se subdivide en su experiencia editorial (1923-1986), en su producción editorial y en su faceta como editor y librero. La segunda parte –rutilante, pantagruélica- se centra en las colecciones literarias en papel biblia. El prólogo lo firma el siempre brillante Luis Alberto de Cuenca, con un texto titulado Metamorfosis de una lámpara.

Feria del Libro de Madrid. Año 1955

Un libro profusamente ilustrado con más de 600 ilustraciones en color, exquisitamente maquetado e impreso, lleno de pequeños detalles y editado con el sello de la librería del Prado. Curiosamente, el único lugar donde se puede comprar este libro, así que no pregunten por él en su librería habitual. Esta es también una de las peculiaridades de este hermoso volumen publicado en tamaño folio.

Los precios de Aguilar son dos: una edición de 1700 ejemplares encuadernados en tapa dura al cromo a 39 euros (IVA incluido) y una edición de 250 ejemplares numerados a máquina en arábigo del 51 al 300, encuadernados en tela con estampación a una tinta en plano superior y lomo, además de sobrecubierta, a 60 euros (IVA incluido). Vale la pena, se lo aseguro.

La vigencia de este libro sobre el editor Aguilar no está en la anécdota –para eso están sus memorias Una experiencia editorial, publicadas en 1964-, cuando es un libro plagado de ellas hasta el punto de poder reconstruir una época y un modo de vivir, sino en la indagación de la condición humana y en la experiencia profesional. Leer la parte biográfica es inmiscuirse en el imaginario de un hombre y comprobar cómo se han derrumbado en parte aquellos valores por los que luchó para mejorar la cultura. Y tener la información de las colecciones literarias en papel biblia, una magnífica guía para curiosos, coleccionistas y lectores en general.

Para los que amamos la literatura, para los que gustamos de hablar de libros sobre libros, este trabajo resulta sugerente y necesario, pues no abundan los títulos dedicados a reconstruir las peripecias de las editoriales españolas. No dejen pasar por tanto esta oportunidad de revivir las experiencias librescas del editor Manuel Aguilar Muñoz. Ya lo escribe Luis Alberto de Cuenca en el prólogo: “Un libro en el que nada sobre ni falta. Una auténtica maravilla”. Pues eso, una verdadera joya para los amantes de los libros.

Tiempo

Los tesoros del pasado

Con el título “Los tesoros del pasado” la revista Tiempo, que ha llegado hoy a los quioscos, se hace eco de la celebración de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión (que estará hasta el día 15 de mayo en el Paseo de Recoletos) y aprovecha para dedicar un artículo a los libros antiguos. Javier Memba recoge las impresiones de Francisco Martínez Moncada, director de la Feria; del escritor Arturo Pérez Reverte, y las mías, con foto incluída de nuestra librería.

Tiempo

…Y lo es tanto que su afición a las colecciones en papel biblia de la antigua editorial Aguilar -los entrañables crisolines que nunca se reeditaban- le ha llevado a escribir Aguilar, historia de una editorial. “Cuando comencé a trabajar con mi padre en la librería noté que ciertas colecciones despertaban un gran interés entre los biblioófilos. Querían saber los títulos publicados, las rearezas, los formatos… También me di cuenta de la falta de bibliografía sobre el tema. Empecé a preguntar a los coleccionistas y a tomar notas sobre los ejemplares”.
Dicen los bibliófilos que el texto de María José Blas se acabará convirtiendo en el Palau de los Aguilares…

La historia continúa

Tras algo más de cuatro meses desde la publicación de Aguilar. Historia de una editorial y de sus colecciones literarias en papel biblia. 1923-1986, quiero aprovechar para dar las gracias por la buena acogida que está teniendo el libro entre los coleccionistas, amigos y curiosos que han querido recordar conmigo la historia de esta mítica editorial.

“Es tal vez el trabajo más cuidadoso, riguroso y exhaustivo que se haya publicado en España sobre una editorial de la importancia de Aguilar”   Andrés Trapiello

“Un libro en el que nada sobra ni falta. Una auténtica maravilla”   Luis Alberto de Cuenca

“Es curioso que, hasta este estupendo trabajo de María José Blas, no se haya publicado ningún libro sobre Manuel Aguilar”   Jesús Marchamalo

“El resultado es una maravilla que hará felices a los numerosos coleccionistas de Aguilar y a los lectores nostálgicos”   Care Santos

“Este interesante libro llamado a convertirse en un instrumento imprescindible para revisitar una editoria que todos creen conocer bien, pero cuya versatilidad de títulos y tipologías bibliográficas nunca ha dejado de deparar sorpresas”   José Luis Checa Cremades

“Contiene exactamente lo que anuncia: un nombre propio y la enumeación de una obra que supone un legado cultural aún vigente. Si en algo excede el libro a lo prometido es en el contenido iconográfico, que supone un lujoso viaje a los escenarios más significativos de la historia de Aguilar”   Pablo Andrés Escapa

“La Editorial Aguilar se gana una nueva y brillante vida en este libro. Y los lectores el privilegio de leer y contemplar desde su butaca una historia que abarca más de la mitad del pasado siglo, desde los años veinte hasta más allá de la transición, y que sin duda refleja la propia historia de la cultura española”   María Jesús Fraga

 

Por todo esto, la historia de Aguilar continúa escribiéndose desde este blog en el que sigo trabajando y hoy se reinventa con:

– Nueva imagen más dinámica, que en breve contará con colaboraciones de amigos, familiares y entendidos en distintas materias comentadas en el libro.

– Nueva página Facebook: http://www.facebook.com/antiguaeditorialaguilar para difundir el blog y avisar de las entradas y noticias relacionadas la editorial. Su creación surge como complemento al grupo ya existente, donde uno puede encontrar amigos que comparten su afición por las bellas ediciones de Aguilar. Puedes buscarlo en Facebook con el nombre de Antigua Editorial Aguilar

– Cuenta twitter @aguilar_vintage (aún en pruebas, ya que acabo de darme de alta y aún no se bien como funciona esta plataforma).

Deseo que todos estos nuevos cambios os gusten y os agradezco sugerencias e ideas para poco a poco ir mejorando este pequeño rinconcito.

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Avisos 69

El nº 69 boletín Avisos que trimestralmente publica la Real Biblioteca de Palacio (Madrid) se hace eco del libro sobre la historia de la editorial Aguilar y nos dedica un extenso artículo (casi tres páginas) que os dejo a continuación:

Poco a poco, la industria del libro español en el siglo XX va encontrando sus redactores. Es, sin duda, una buena noticia para los interesados en la historia cultural y social de la librería española más reciente, cada vez mejor atendida, con estudios, quizá, demasiado diversificados pero que van componiendo un panorama día a día más clarificador de la cultura española escrita y producida en el siglo pasado. Esfuerzos compilatorios como el representado por la Historia de la edición en España 1836-1936 [Madrid, Marcial Pons, 2001], dirigida por Jesús A. Martínez Martín –con una anunciada continuación–, y útiles compendios como el de Botrel [Libros y lectores en la España del siglo XX, Rennes, JFB, 2008] son aportaciones meritorias para interpretar, a través del libro y su circulación, el panorama cultural de una España de memoria aún cercana.

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Entre el creciente número de títulos surgidos en la última década en torno al libro español del XX, no abundan, sin embargo, los dedicados a reconstruir la peripecia editorial de una casa de libros concreta, ni siquiera de una de las grandes. La excepción está doblemente representada por las investigaciones de Philippe Castellano, que ha dedicado su tiempo a referir el proyecto editorial de Espasa [Madrid, Espasa Calpe, 2000; reseña en Avisos 28, enero-marzo 2002] y el de Salvat [Sevilla, Iberoamericana-Vervuet, 2010; reseña en Avisos 61, mayo-agosto 2010], este último a través de la publicación del epistolario de los hermanos Fernando y Santiago Salvat Espasa. La obra que ahora María José Blas Ruiz dedica a la editorial Aguilar se suma a esta corriente, aún precaria, de hacer historia del libro sin descuidar las implicaciones sociológicas de la lectura y los canales de difusión de los textos teniendo como guía el examen de la producción bibliográfica de una casa editorial y sus estrategias comerciales. Hacerlo con las colecciones literarias de Aguilar es, de paso, ocuparse de una librería española cuya gravitación entre libreros y lectores desborda su propio tiempo, el del medio siglo largo que abarca de 1923 a 1986, porque aún perdura. Si el coleccionismo es otra de las derivaciones de la historia del libro, la editorial Aguilar es responsable de copiosas vocaciones bibliófilas que están lejos de extinguirse.

Por lo demás, y a la vista de la revolución que las artes del libro y su difusión están experimentando, los ejemplares supervivientes de Aguilar representan hoy uno de los testimonios más elocuentes de una forma de concebir la edición y distribución de textos tal como la hemos conocido, con pocas variaciones verdaderamente decisivas, desde la invención de la imprenta hasta la actualidad.

La historia de la editorial Aguilar concebida por María José Blas Ruiz tiene por centro a la figura de su fundador, Manuel Aguilar Muñoz (1888-1965). Junto a él, se destaca la presencia de su mujer, Rebecca Arié, responsable directa de labores administrativas en los comienzos de la editorial y consultora perenne de las decisiones más importantes en la historia de Aguilar. La figura de Rebecca Arié, a quien don Manuel conoció en París en 1912, cuando trabajaba como corrector y traductor para Louis Michaud, parece venir asociada también a otra revelación de aquellos días: el descubrimiento de la literatura universal decimonónica y contemporánea que nutría el catálogo de Michaud y que don Manuel acabaría convirtiendo en rasgo distintivo del fondo editorial que, bajo el nombre de «M. Aguilar, Editor», fundó en 1923.

La vida libraria de Manuel Aguilar que cabe en las páginas aquí comentadas deriva, fundamentalmente, de las memorias que el propio editor publicó en 1964 con el título de Una experiencia editorial. A esta fuente biográfica inexcusable, añade Blas Ruiz abundante material archivístico y el testimonio de una larga entrevista concedida por Manuel Aguilar a Marino Gómez-Santos, publicada en el diario Pueblo en 1959. La inserción en el texto de abundantes párrafos extraídos de las memorias dan idea del proyecto de don Manuel y, mejor aún, de su actitud hacia el libro y la cultura. Particularmente revelador del espíritu regeneracionista con el que Aguilar puso en marcha su empresa es un testimonio correspondiente a los años angustiosos de la Guerra Civil: Mi obra se deshacía, iba aniquilándose, pero constituía una semilla. En los hospitales, en las trincheras, en los cuarteles, en las cárceles y en las embajadas, como en las habitaciones sin lumbre y bastantes veces sin pan, los libros que ostentaban la lamparilla de aceite con el Tolle, lege, enseñaban, distraían, elevaban. Eran alivio de congojas y penurias, y despertaban anhelos nuevos. Me sentí orgulloso de mi profesión de editor. ¡De editor arruinado! (pág. 46).

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Aparte de un entusiasmo a prueba de toda adversidad, se percibe en la peripecia editorial de Manuel Aguilar un afán continuo por ofrecer un fondo de calidad asegurado por el prestigio de los autores elegidos para integrar las diversas colecciones y por el interés en aplicar las novedades técnicas que la industria del libro va incorporando, tanto en producción como en encuadernación.
La creación de series literarias –Obras Eternas, Joya, Breviarios, Crisol y Crisolín, Biblioteca de Premios Nobel, Biblioteca de Autores Modernos, etc– favorecería una especialización en la lectura que, con el paso de los años, permitió alumbrar sectores desatendidos –el ensayo científico, por ejemplo–, o abordados con exceso de melindres, como era el caso de la literatura infantil y juvenil. En lo que se refiere a este género, la creación en 1955 de la colección «El Globo de Colores», dirigida por Antonio Jiménez-Landi, supuso un revulsivo para la creatividad artística que halló, particularmente en el terreno de la ilustración, un espacio por donde crecer y desarrollarse. En el campo estricto de las letras sirvió para que Juan Ramón Jiménez con Platero, Cervantes con las Novelas ejemplares, Berceo con los Milagros de Nuestra Señora y una inspirada serie de títulos recopilatorios sobre historia de España, cancioneros infantiles y viajes por el mundo, crearan entre los jóvenes lectores una conciencia de tradición literaria nacional pero libre de patrioterismo. Al margen de esta colección orientada a un público de lectores incipientes, la serie «Crisol» ya incluía nombres particularmente útiles en la educación lectora más precoz, aunque no fueran percibidos como escritores de vocación exclusivamente juvenil. Pero lo cierto es que Stevenson, Dickens, Kipling, Defoe, Swift, Walter Scott, Rider Haggard, Mark Twain o H. G. Wells contribuían con sus criaturas literarias y sus paisajes a aliviar un imaginario juvenil castigado hasta entonces a leer monsergas moralizantes recitadas por personajes de nombre rutinariamente diminutivo. La actitud de Aguilar a lo largo de su carrera parece, pues, una aplicación consciente del ideal expresado por otro editor admirable, Rafael Calleja, en El libro español [1922, 67]: «Puede y debe el editor seguir atentamente el movimiento de la literatura universal, descubrir las lagunas que haya en el propio país y tratar de remediarlas, ora estimulando la producción nacional, ora haciendo verter de otros idiomas los libros ya existentes y difícilmente superables con los elementos propios».

Otra de las grandes aportaciones de Manuel Aguilar en su doble condición de editor y librero, afectó a la forma de distribución del libro. Las primeras experiencias al respecto corresponden a su etapa en la Sociedad General Española de Librería (SGEL) de la casa francesa Hachette, distribuidora de periódicos y libros y concesionaria a partir de 1914 de una red de librerías de ferrocarriles.

Pasada la guerra, Aguilar optó como vía adicional de distribución por la venta directa al público valiéndose con frecuencia de maestros y funcionarios excarcelados.
El complemento a esta biografía, inseparable de la historia del libro en el siglo XX, lo conforman las secciones dedicadas a la producción editorial de Aguilar, organizada por colecciones, de suerte que la obra de Blas Ruiz se convierte también en un catálogo de títulos bien estructurado cuya consulta será imprescindible entre los interesados en localizar obras concretas. Las principales series en papel biblia y encuadernación en piel que todos identificamos con Aguilar se abordan individualmente, se refieren su génesis y su evolución, se describe su aspecto formal y se enumeran los títulos que cada una llegó a acoger. Desde la absorción de Aguilar por el grupo Santillana, solo se ha mantenido viva una de las colecciones, la de «los crisolines», que perdura con un título anual. El último, numerado como 075, ofrece La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes. Vale la pena destacar que de este catálogo exhaustivo, rehecho por María José Blas Ruiz, no han quedado excluidas otras producciones más efímeras de la editorial Aguilar, como marcapáginas y pregones. A modo de complemento sociológico de lo editorialmente menudo, también se recoge información –textual y gráfica– dedicada a documentar la presencia de Aguilar en las exposiciones del libro español durante la Segunda República, las primeras ferias de libro, la cabalgata de Reyes de 1935 –en la que Ramón Gómez de la Serna ejerció de rey Melchor–, la primera Exposición del Libro Infantil (1935) y la invención de los camiones-librería auspiciados por la Agrupación de Editores Españoles con la aprobación del Ministerio de Instrucción Pública en 1934 (págs. 129-147).

Aguilar. Historia de una editorial y de sus colecciones literarias en papel biblia, 1923-1986 contiene exactamente lo que anuncia: un nombre propio y la enumeación de una obra que supone un legado cultural aún vigente. Si en algo excede el libro a lo prometido es en el contenido iconográfico, que supone un lujoso viaje a los escenarios más significativos de la historia de Aguilar: sus distintas sedes, sus escaparates, sus puestos en las ferias del libro, sus empleados, sus talleres y, por supuesto, las cubiertas, las portadas y los cortes de muchos de sus libros emblemáticos. Los ex libris usados por don Manuel y la evolución del anagrama editorial, la lamparilla de aceite con el lema Tolle, lege, que iría haciéndose progresivamente menos figurativo sobre el lomo de los libros, completan el viaje sentimental por las imágenes de una época reconstruida aquí para ilustrar la biografía de un editor con su propia obra.

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Las derivaciones que puedan extraerse del trabajo de María José Blas Ruiz para progresar en la historia del libro y la lectura del siglo pasado no son explícitas pero las páginas de su trabajo contienen información suficiente para inferirlas. De especial valor en lo que respecta a la historia editorial reciente de España resultan los testimonios recogidos por la autora de varios colaboradores de la casa Aguilar, sobre todo los de Arturo del Hoyo. A él se deben, entre otras, dos imprescindibles ediciones que tuvieron que vérselas, sin la fortuna que merecían, con la censura de la época: las Obras escogidas de Miguel Hernández (1952) –el censor de oficio se encargó de que no fuesen completas y esa carencia es la que encubre la denuncia del título–, en la que también intervino Vicente Aleixandre, y las Obras completas –que no lo fueron, en realidad–, de Federico García Lorca (1955), con un prólogo de Jorge Guillén. En esta ocasión la censura fue más benévola con el poeta de Granada que con el prologuista: los escrúpulos del censor, que para saciarse picaron en versos de aquí y de allá de Lorca, hallaron motivos para desconfiar menos apetitivamente de la prosa de Guillén en la introducción. En consecuencia, se suprimió todo el capítulo final, titulado «Lamento». Cuando en 1986 Jaime Salinas pasó a dirigir la editorial, lo hizo con un gesto, podríamos decir, de justicia poética: a ambos, a Lorca y a Guillén, les devolvió las palabras robadas treinta años antes. De nuevo con Arturo del Hoyo como editor literario, vio la luz una edición de las Obras completas de García Lorca que por vez primera era fiel al enunciado del título. Se trataba de la vigésimo segunda ocasión que Aguilar editaba la obra de Lorca desde su salida original y resulta especialmente significativo que esa resurrección completa se deba a Jaime Salinas, recién desembarcado en Aguilar procedente de la Dirección General del Libro. El ejemplo citado puede servir como muestra del tipo de noticias vinculadas a la editorial de don Manuel que permiten extraer conclusiones culturales y ensayar un historia de las mentalidades en la España del siglo XX partiendo de la peripecia editorial de los libros. Otra valiosa vía para avanzar por ese derrotero es, sin duda, comprobar la nómina de prologuistas que presentaron, en algunos casos como una primicia y por tanto con la conciencia de saberse responsables de una recepción literaria novedosa en nuestro país, la obra de diversos autores seleccionados por Aguilar. Baste un ejemplo, particularmente revelador a la hora de establecer afinidades y gravitaciones literarias: los cuentos de Chejov prologados por Juan Eduardo Zúñiga.

La deuda pendiente en el propósito de referir la historia de la edición en la España de hace tan solo unas décadas, encontraría también un camino por donde solventarse examinando colaboraciones menos episódicas que las de los prologuistas vinculados a Aguilar para presentar un título ocasionalmente. Es el caso del ya mencionado Arturo del Hoyo, un cuentista, por lo demás, extraordinario pero poco leído entonces y ahora. Y en esa misma línea de colaboración estable con Aguilar, el de Federico Carlos Sainz de Robles, Luis Astrana Marín, Rafael Cansinos Assens, José María de Cossío, Lorenzo Riber, Blanca de los Ríos… La nómina es larga, como la deuda que los lectores tenemos contraída con la letra que estos editores literarios, prologuistas y traductores pusieron al servicio de don Manuel Aguilar para beneficio de cuantos seguimos abriendo sus libros.

Puedes ver el enlace en: http://avisos.realbiblioteca.es/?p=article&aviso=77&art=1092