Centenario de Juan Novella Domingo

Hoy celebramos el centenario de Juan Novella Domingo (Valencia, 28 julio 1913 – Madrid, 20 de septiembre 2002), uno de los personajes significativos de la Editorial Aguilar, y por ese motivo, dedicamos nuestra entrada para rendir un pequeño homenaje a su figura, en colaboración con su hijo Gonzalo Novella que nos ha facilitado unos datos biográficos extraídos de su Autobiografía apasionada”, una especie de memorias en verso, totalmente inéditas.

Juan Novella Domingo

Juan Novella Domingo nació en Valencia el 28 de Julio de 1913, de padre valenciano, Doctor en Derecho, Eduardo Novella Amorós, fallecido en 1919, y de madre catalana, Elvira Domingo París, fallecida en Madrid en 1924. Fue el cuarto de 5 hermanos: Elvira, Eduardo, Manolo,  Juan y Maruja.

A la edad de seis años tuvo como vecino en el piso superior de su casa en Valencia, calle Trinquete de Caballeros, a un pintor de notable talento llamado Manuel Benet Ponce (1896-1988) quien años después sería su cuñado al casar con Elvira, y que también formó parte de la editorial colaborando con sus ilustraciones, principalmente durante los años veinte y treinta. Como era costumbre establecida entre las editoriales regalar a sus ilustradores uno o varios ejemplares de cada libro que ilustraran, así comenzó Juan, trece años cumplidos,  a fundamentar y engrosar su primera biblioteca con los libros que su cuñado le cedía.

A los siete años, en 1921, se traslada a Madrid con su madre viuda y con sus cuatro hermanos, alojándose durante poco tiempo en una  pensión (La Leonesa) de la calle Núñez de Arce, ocupando posteriormente varios domicilios, hasta que finalmente se establecen en la calle Cartagena donde un veintiséis de marzo fallece su madre Dª Elvira, y Juan y su hermana Maruja son alojados por su hermana mayor Elvira, recién casada en enero, con Manuel Benet Ponce.

A la edad de catorce años, su familia se muda a la Calle Lagasca y allí termina el cuarto curso de Bachiller, obteniendo el Grado Elemental en el Instituto Cardenal Cisneros.

Su primer contacto con el mundo de las linotipias, resmas, cíceros, componedores, galeradas y encuadernadores  lo tuvo en la Editorial Voluntad, a cuyo pequeño taller de imprenta de la calle Serrano llevó más de un recado de su cuñado Benet, dibujante de las portadas de sus pías ediciones.

Con 15 años, Ramón Martín, contable de Editorial Voluntad, le ofrece su primer trabajo administrativo en su agencia de transportes, permitiéndole así costearse sus estudios, sufragados hasta entonces por su cuñado y hermana mayor. Poco después, aún en 1928, mejoró notablemente su escaso sueldo cuando su cuñado Benet le consigue otro empleo en la elegante oficina de España S.A. de Seguros; sueldo que amplió más tarde trabajando por las noches en la Secretaría del Sindicato de Seguros de la UGT.

A sus 17 años, recién proclamada la República, frecuenta la Casa de Valencia, donde cimentará amistades con jóvenes progresistas y soñadores. Entre ellos, Pepe Aguilar, sobrino del  editor Manuel Aguilar; los hermanos de Ben, Luis (quien más tarde ilustraría algunos de los cuentos de Celia, escritos por Elena Fortún y editados por Aguilar) y Rosita (que casó después con Pepe Aguilar); Margarita Halfter y tantos otros.

En 1933, y siempre con el esfuerzo de su propio trabajo, se matricula en los cursos nocturnos de inglés, en la Escuela Central de Idiomas. El 17 de julio de 1936, sin presentir el futuro más que inmediato, compra de golpe a Doña Pepita, librera de viejo  en la calle de Libreros, todos los textos adecuados al programa oficial de los tres últimos cursos del bachillerato superior, con la ilusión de completar sus estudios para, más tarde, acceder  a la Universidad.

Declarada la Guerra Civil aquel dieciocho de julio, primer día en que falta al trabajo, se incorpora como miliciano al ejército republicano en Buitrago y le destinan en período de instrucción al Batallón Joven Guardia como responsable de la gran biblioteca del incautado Colegio del Pilar, en Madrid.

Con su Batallón parte al frente en Maqueda y Santa Cruz del Retamar donde sufre herida de metralla de obús en una pierna. Tras su recuperación, recibe noticias de su hermana Elvira sobre la convocatoria de un curso de oficiales del Arma de Ingenieros promovida por la Escuela Popular de Guerra de Godella (E.P.G.), en Valencia. Se traslada allí, aprobando el examen de ingreso y, al finalizar el curso en abril de 1937, obtiene el cuarto puesto en el escalafón y la graduación de teniente.

Destinado a los frentes de Andalucía, a pie o a caballo, y al mando de una sección de zapadores, fortifica distintos frentes: Torredonjimeno en Jaén, el Portichuelo en las Alpujarras de Granada y otros. Transcurrido un año, recibe orden de regresar a Valencia, junto con los primeros números de su promoción, para realizar un curso de ampliación de estudios en la Escuela Popular de Guerra de Godella, con el que asciende al grado de capitán. Como Ayudante de Campo del Comandante General de Ingenieros de los cuerpos de ejército 16 y 18 de Levante y del 20 de Maniobras, y más tarde del que fuera Director de la E.P.G., estuvo en los frentes del Maestrazgo, Levante,  Andalucía, Centro y Extremadura: Herbés, Morella, Ares del Maestrat, Manzanera, Náquera, Almería, Andújar, Aranjuez Murcia, Almadén (donde sufre nueva herida en la pierna al volcar su vehículo) y, finalmente, en la Línea Inmediata de Defensa de Valencia.

Terminada la guerra, es encarcelado durante 30 días en Mislata y 8 meses en la prisión de Porta Coeli, en Paterna. En febrero de 1940 es juzgado en Consejo de Guerra, sentenciado culpable de auxilio a la rebelión  por un tribunal militar y condenado a tres años de prisión menor; pero queda en libertad condicional y no reingresa en prisión. No es sino diez años más tarde, ya casado y con hijos, cuando recibe la libertad definitiva mediante certificado del Director de la prisión de Valencia.

En la primavera de 1940 consigue empleo en una gran librería, la de Don Juan Bello, gran lotero de Valencia, para atender la sección de filosofía. Bajo la gerencia del químico Sr. Belenguer, estaba dirigida por el Sr. Martínez, dueño de una gestoría, con Antonio Díaz Alfaro  como Encargado (que posteriormente también trabajará en Aguilar) y el Padre Ferrís, confesor de D. Juan Bello, como Asesor religioso.  Al finalizar el verano se despidió el Director para mejor atender su negocio de gestoría y el propio D. Juan  le nombra nuevo director, quedando Antonio Díaz Alfaro como subordinado suyo.

Librería Bello. Con Antonio Díaz Alfaro

En 1941 se casa con Amparo Terol González. En este tiempo completa su sueldo con otros dos empleos en horario nocturno y en jornadas alternas, dando clases en la misma academia donde estudió de niño y llevando la contabilidad a un amigo constructor de La Cañada. El 16 de enero de 1944 fallece su esposa, tan sólo seis días después del parto del benjamín, Gonzalo.

Pocos días después Antonio Díaz Alfaro le advierte que un joven le ha mostrado su agradecimiento al observar que casi todos los libros expuestos en el escaparate son de Aguilar. Inmediatamente reconoce a su amigo Pepe Aguilar quien, al verle convertido en librero, le ofrece de inmediato irse con él a Madrid para incorporarse al negocio de su tío, don Manuel. “¡Si te has hecho librero, te vienes con nosotros! ¡Tú vienes a Madrid!”, le dice.  Viudo y con dos hijos tan pequeños no puede aceptar y  renuncia, no sin pena, a tan cordial oferta.

No es bueno que el hombre esté solo, y el 10 de enero de 1945 contrae segundas nupcias con otra valenciana también llamada Amparo, Romero Martínez de apellidos, y madre de sus otras tres hijas: Alicia, Susana y Celia..

En octubre, Pepe Aguilar le solicita, por deseo de su tío el editor Manuel Aguilar, que le consiga en librerías valencianas de viejo (pues ya estaban agotadas), las obras completas de Vicente Blasco Ibáñez con la intención de editarlas, encuadernadas en piel, en su Colección Obras Eternas. Así, llega incluso a mecanografiar una copia de un ejemplar de “La Araña Negra”, folletín prestado por un pintor amigo de su cuñado;  ejemplar que salvó de la hoguera el propio maquinista que la imprimió, desobedeciendo la orden de don Vicente de quemar la tirada completa de esta obra por él repudiada y por la Iglesia excomulgada. Al recibir el lote de libros en Madrid, Pepe Aguilar le insiste por carta: “Te queremos aquí”.

En esta ocasión, casado de nuevo, más osado y con la perspectiva de una mejor remuneración, acepta la oferta y se traslada a Madrid, a un nuevo piso en el número cuatro de la calle Aviador Lindbergh, con su esposa y la pequeña Alicia, dejando a su hijo mayor con su hermana Elvira en Valencia y a su hijo menor con su cuñada Concha en Alcoy.  Pocos años más tarde ambos hermanos, primero Juan y después  Gonzalo, se reunían con su familia en Madrid.

Por aquél tiempo, la Editorial Aguilar tenía ya su nueva sede editorial  en la calle Juan Bravo, además de las dos librerías en las calles de Serrano y Goya. Juan Novella Domingo dirige durante cinco o seis años la de Serrano y pasa después a dirigir las dos, tras reclamar a Antonio Díaz Alfaro quien atiende a su llamada y deja su empleo en la de Bello, en Valencia, para encargarse de la primera. Años más tarde también dirigiría la del Paseo de la Castellana.

Además de su trabajo como director de las librerías, en 1951 comienza su labor como traductor con sendas monografías sobre Rubens y El Bosco; labor que prosiguió  hasta 1986, ocho años después de su jubilación.

En 1953, Manuel Aguilar le encomienda personalmente la presentación de las primeras pruebas en color del “Gran Atlas Universal” a los libreros de la América Latina para animarles a su venta cuando estuviera terminada la edición. Y le dice: “Si no tiene pasaporte, obténgalo cuanto antes. No quiero enviar viajantes. Deseo que vaya usted. Hábleles como librero. En la sección comercial recoja la información que considere adecuada. Trácese el itinerario que prefiera, el calendario que crea más oportuno. Y no me pregunte nada”. Y así, el veinticinco de julio parte desde el aeropuerto de Barajas con un billete circular desde Madrid a Madrid, con veintidós vuelos abiertos para más de trece países y cuyas matrices, desplegadas,  miden casi tres metros.

En 1955, acompañado por su segunda esposa,  viaja a Sevilla con poderes para firmar la escritura de compra de una casa en la calle García Vinuesa para una nueva oficina y almacén de la Editorial Aguilar.

Como Director de Importación, se le encomienda la gestión de los pedidos de libros  al extranjero, despachos de Aduana y relaciones con el Ministerio de Información y su Departamento de Censura.

En otoño de1956 asiste por primera vez a la Feria Internacional del Libro de Frankfürt (BÜCHMESSE), a la que vuelve otoño tras otoño todos los años hasta el 1964, para no regresar hasta el 1970.

Feria del Libro de Frankfurt con Tirso Echeandía. Año 1962

Feria del Libro de Frankfurt con Tirso Echeandía. Año 1962

Durante el verano de 1957, “con la ayuda impagable de sus dos hijos mayores”, escribe El Mundo de los Libros, publicado por Aguilar en 1970 con ilustraciones de Faustino Goico Aguirre, en su Colección El Globo de Colores (serie El Globo Azul), donde queda reflejado su  amor por los libros y el mundo editorial.

Ese mismo año, tras asistir a la BÜCHMESSE en Frankfurt, viaja a Vigo para firmar como apoderado la escritura de compra de los locales donde la editorial establece sus oficinas para Galicia.

En 1961, acompañado por José Miguel Velloso y Antonio Díaz Alfaro, representa a Aguilar en la Feria Internacional del libro de Milán.

En la primavera de 1963 viaja con Carlos Aguilar a Israel para asistir a la 1ª Feria Internacional del Libro de Jerusalén. Observan la ausencia de la bandera española entre las otras banderas izadas y obtienen como explicación del Director de la Feria que, para  justificar ante los editores alemanes la ausencia de la suya, tan odiada por el Holocausto, no se izarían las de los países con los que no se mantenían relaciones diplomáticas “normales”, como era el caso de España representada diplomáticamente, por aquel entonces, tan sólo por un cónsul oficioso que iba y venía desde Jordania. Ante la amenaza de recoger los libros, retirar el stand de Aguilar y regresar a Madrid, el Director de la Feria dispuso que la bandera española ondease en lugar preferente, entre la de Naciones Unidas y la de Israel. Pocos días después reciben la visita de Ben Gurión a quien obsequian con  un ejemplar de El Quijote, editado por la editorial dentro de su Colección Joya.

Feria de Israel con Carlos Aguilar. Año 1963

Feria de Israel con Carlos Aguilar. Año 1963

En la primavera de 1964 asiste con D. Ignacio Caballero a la  Feria del libro Infantil de Bolonia, como siempre en representación de la Editorial Aguilar. Se reúnen después, en Florencia, con las  cuidadoras de la Galleria degli Uffici , Dra. Emma Micheletti y Dra. Margherita Lenzini, que a la sazón escribían el texto del libro dedicado al famoso museo,  editado en 1967 en la Colección Librofilm Aguilar, dedicada a las grandes pinacotecas del mundo.

En diciembre de 1964 viaja sólo a Nueva York donde presenta, en un local dependiente del Ministerio del Exterior, las ediciones de Aguilar que se venden después, todas en bloque, a un importante distribuidor neoyorkino. En el Metropolitan Museum se entrevista con su cuidador, autor que fuera del texto del libro dedicado al este museo, editado en la misma Colección Librofilm Aguilar.

En abril de 1965 y 1967, nuevos viajes a Israel con Manuel Aguilar González, hermano menor de Carlos, para asistir a la 2ª y 3ª Feria Bienal del Libro de Jerusalén.

Ausentes desde 1964, en 1970 asiste de nuevo y por última vez a la BUCHMESSE. Y el año siguiente viaja con Manuel Aguilar González y Tirso Echeandía para la presentación de la  Colección Librofilm Aguilar en la Feria de la Industria del Vídeo de Cannes.

Apoderado y Director de las tres librerías de Aguilar, su vida laboral termina el día 30 de julio de 1978 (día de su jubilación), cumplidos los 65 años. Ya jubilado, continúa trabajando hasta el año 1986 en la traducción  de numerosas obras de su fondo editorial, además de colaborar con otras editoriales; trabajo que nunca abandonó desde su comienzo en 1951, y cuyos frutos resume como epílogo de una “Memoria apasionada”, y versificada,  que comienza a escribir en 1990 y que cierra en 1998, cumplidos los 85 años.

Fallece en Madrid el 20 de septiembre de 2002, a los 89 años de edad.

Que Dios le tenga en su Gloria, cerca de sus autores y compositores preferidos.

TRADUCCIONES REALIZADAS POR JUAN NOVELLA DOMINGO

AÑO      IDIOMA    AUTOR                           TÍTULO                                                                   EDITORIAL

1951 – Francés –  Rubens – AGUILAR

1951 – Francés – Dr. Agustin Cabanés. Las muertes misteriosas de la Historia – AGUILAR

1951 – Francés – El Bosco – AGUILAR

1951 – Inglés – Bertrand  Russell. Elogio de la ociosidad y otros ensayos – AGUILAR

1952 – Inglés – Bertrand  Russell. El impacto de la Ciencia en la sociedad – AGUILAR

1953 – Inglés – Lewis Wallace. Ben-Hur – AGUILAR

1954 – Inglés – Raphael H. Rhodes. Hipnosis – AGUILAR

1959 – Inglés – Bertrand Russell. La evolución de mi pensamiento filósófico (2ª edición, sin censura) – ALIANZA

1961 – Inglés – Bertrand Russell. Perspectivas de la civilización industrial – AGUILAR

1961 – Inglés – Bertrand Russell. ¿Tiene el hombre un futuro? – AGUILAR

1962 – Inglés – Bertrand Russell. Ideales políticos. – AGUILAR

1963 – Inglés – Bertrand Russell. Victoria sin armas. – AGUILAR

1968 – Inglés – H. M. Mc Luhan. La Galaxia Gutemberg – AGUILAR

1969 – Inglés – L. Lee & D. Lambert. El maravilloso mundo del transporte – AGUILAR

1969 – Inglés – David  Jackson. El maravilloso mundo de la ingeniería – AGUILAR

1970 – Inglés – Varios. Momentos culminantes de la Historia (vol. 3 y 5) – AGUILAR

1971 – Inglés – Peter Murray. Arquitectura del Renacimiento – AGUILAR

1973 – Alemán –  Hans Erich Kubach. Arquitectura Románica – AGUILAR

1973 – Italiano – Mario Bussagli. Arquitectura Oriental – AGUILAR

1973 – Italiano – Varios. Guía Enciclopedia Mondadori de Ciencias Naturales – AGUILAR

1974 – Inglés – Ciryl Mango . Arquitectura Bizantina – AGUILAR

1975 – Inglés – John D. Hoag. Arquitectura Islámica – AGUILAR

1976 – Italiano – Emilio Guidoni. Arquitectura Primitiva – AGUILAR

1976 – Francés – Louis  Grodecki. Arquitectura Gótica – AGUILAR

1977 – Inglés – John Hine Mundy. Europa en la Alta Edad Media – AGUILAR

1978 – Inglés – John Sparks.Fauna Erótica – ALTALENA

1978 – Inglés – Geofrrey  Ashe – Misterios de La sabiduría antigüa – ALTALENA

1978 – Inglés – Cecil Roth. Historia de “Los Marranos” – ALTALENA

1979 – Italiano – Varios. La Ópera – AGUILAR

1979 – Fr./In./Al. – Varios. El Imperio de los Conquistadores – AGUILAR

1979 – Inglés – Varios. Teoría y práctica de los estudios del Plan docente – MAGISTERIO

1979 – Italiano – Antonio Cirillo. Lecciones de Sociología (Adorno – Horkheimer) – MAGISTERIO

1980 – Italiano – M. Pasi y A. Agostini. El Ballet – AGUILAR

1980 – Francés – Roland de Candé. Historia de la Música (2 tomos) – AGUILAR

1981 – Francés – Roland de Candé. Introducción a la Música (revisión)- AGUILAR

1982 – Inglés – Walter J. Ong. La lucha por la Vida – AGUILAR

1982 – Inglés – A. H. M. Jones. La decadencia del Mundo Antiguo – AGUILAR

1982 – Inglés – J. M. de Torre. William James – Pragmatismo – MAGISTERIO

1982 – Italiano – Varios. El Teatro (Detenida) – AGUILAR

1983 – Inglés – S. B. Liebman. Réquiem por los olvidados – ALTALENA

1983 – Inglés – E. B. F. Midgley – Hobbes – Leviathan – MAGISTERIO

1984 –  Italiano – Varios. 4 Folletos Técnicos – GILESA

1986 – Italiano – Varios. El Teatro (Entrega) – AGUILAR

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5 comentarios en “Centenario de Juan Novella Domingo

  1. gracias por la semblanza de Juan Novella
    fue un gran elemento en Aguilar en muchos aspectos pero para mí me basta con el recuerdo de un gran amigo con el que siempre congenié y compartí muchas experiencias personales y de trabajo
    le recuerdo con frecuencia y con mucho cariño

    • Estimado Sr.:
      Agradezco su cariñoso recuerdo hacia mi padre, cuya humilde biografía tuve el placer de resumir. Dispongo de una fotografía, que pongo a su disposición, en la que aparece mi padre con Ud. en la Feria del Libro de Israel.
      Un auténtico placer saludarle muy atentamente.
      Gonzalo Novella Terol

    • Un cariñoso saludo, Conchita. En efecto, cúantos recuerdos de nuestra vecindad en el nº 19 de la Calle de García Luna y cuántas vivencias comunes con el nexo común de la Editorial y Librerías de M. Aguilar.

  2. Mi agradecimiento a Mª José Blas Ruíz por recordar el Centenario del nacimiento de mi padre Juan Novella Domingo+ con la publicación de esta humilde biografía que tuve el placer de resumir a partir de unas memorias inéditas escritas en verso por mi padre.

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