Antiguos y centenarios por José Antonio Millán

La COMPLEJA HISTORIA de la edición española se va escribiendo a empellones, a veces con piezas tan heterogéneas como estas: por un lado, el brillante pasado de una editorial madrileña que ahora es otra cosa, y por otro, el flujo continuo de una editorial barcelonesa a través de más de un siglo: un libro editado por una librería anticuaria y otro por la misma editorial centenaria; uno fruto del amor al tema y el contacto con el coleccionismo, y el segundo surgido de los propios archivos y memoria de la casa: por fin, uno que sólo puede adquirirse en el librero-editor (diríamos a la antigua: “Véndese en Madrid, en la calle del Prado, 5”) y, otro, en edición no venal, pero disponible en la web.

reseña_elpais

Manuel Aguilar fundó su editorial en Madrid en 1923, tras haberse formado en Francia y América. Su mayor aportación a la edición española fue la creación de las Obras eternas, encuadernadas en piel y con papel biblia (“a pesar de que cada tomo contiene de 1.680 a 2.400 páginas, su volumen es poco mayor que el de un libro corriente”).

El éxito de esta colección de obras completas, que abrió con Cervantes, hizo que siguieran muchas otras , de tamaños menores (Joya, Crisol), hasta llegar al diminuto Crisolín. Aparte del contenido (que hoy podemos juzgar como desigual), la materialidad de los libros cautivó a varias generaciones de lectores, y siguen conquistando el mercado anticuario: la piel estampada (Aguilar llegó a tener una curtiduría propia, para garantizar la uniformidad de calidades), las bellas encuadernaciones (también de taller propio), los cortes pintados con motivos geométricos o figurativos…

Aguilar fue una editorial puntera, con su propia red de librerías, que consiguió que los libros dejaran los despachos y pasaran a los cuartos de estar. Se abrió desde la literatura clásica a muchos otros terrenos: filosofía, diccionarios, cartografía, e incluso una temprana colección de ciencia ficción. Comercialmente revolucionaria, llevó su catálogo a donde no había librerías, a través de agentes, y mantuvo activas las relaciones con América. La muerte del fundador, en 1965, inició el declive del sello, que se vendió por fin en 1986.

María José Blas, librera e hija de librero, ha escrito el libro sobre Aguilar que necesitábamos. Ha buscado documentación, ha hablado con antiguos trabajadores de la editorial, y ha acabado por editar y vender ella misma el volumen que quería hacer, en gran formato y pleno de riquísimos documentos gráficos.

El caso de la editorial que fundó Gustavo Gili Roig en 1902 para editar manuales técnicos es bien distinto; el sello está aún en manos de la familia: sus actuales gestores son la cuarta generación al frente de ella. Tras los inicios técnicos, en la posguerra se abrió a temas de diseño y arquitectura en los que sigue estando especializada, así como a obras sobre cultura visual, mientras mantenía temas clásicos en su catálogo como la bibliofilia.

El libro colectivo que conmemora los 110 años de existencia contiene capítulos sobre la historia desconocida de las primeras décadas, a cargo del especialista francés Philippe Castellano, incluyendo uno sobre las relaciones entre Gili Roig y Jacques Schiffrin, que llegaron a ser socios en la época en que éste iniciaba La Pléiade (por cierto, otra gran colección de obras completas en papel biblia). Otra sorpresa para el lector no especialista es el capítulo dedicado a las relaciones con Picasso y los Gili, iniciadas en 1926, que solo culminaron en la edición de la Tauromaquia de Pepe-Hillo, publicada en 1959. Ambos episodios dan muestra del talante europeo de la editorial.

El volumen contiene secciones dedicadas a proyectos editoriales de gran peso en su momento e historia tortuosa, como el Diccionario ideológico de Casares o a la Historia de la literatura española de Valbuena Prat. Pero también tiene capítulos sobre la creación de las casas americanas, las colecciones de fotografía y diseño, e incluso sobre la sede de la editorial, un edificio emblemático de la arquitectura del periodo, concluido en 1960.

Como no podía menos de ocurrir en una editorial que lleva una línea de publicaciones tan cuidada, este libro conmemorativo es una bellísima edición, apreciable incluso en su versión facsimilar en la web, y está materialmente cuajada de datos y documentos de interés. Estos dos importantes volúmenes, dedicados a editoriales tan diferentes, coinciden en destacar rasgos que siguen siendo básicos en ese sector: la innovación como motor empresarial y la apertura a América.

Por José Antonio Millán. Reseña aparecida de El País BABELIA 04.01.14

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6 comentarios en “Antiguos y centenarios por José Antonio Millán

  1. Seores:

    Les agradezco, una vez ms el envio de esta informacin, sobre el artculo que se publica en las pginas de El Pais, en el da de hoy, *Antiguos y Centenarios* de Juan Jos Millan, relacionado con el mundo editorial, al que perteneci, mi recordado padre, Juan Novella Domingo, al insertar como soporte del citado artculo, una fotografia de Azorin, junto al mismo y resto de empleados, en la entrada de la libreria de Serrano, a la que en mi niez y unos aos mas tarde, junto a mis hijos, visitaba, para la adquisicin de los muchos libros que de siempre hemos tenido en las bibliotecas de toda la familia, prosiguiendo en mantener el espritu por el amor a los libros que nuestro padre nos inculco.

    Mi agradecimiento, tambin a M Jos de Blas , por dar a conocer a los lectores de hoy, lo que en su da fu uno de los ms importantes grupos libreros espaoles, como lo fue Editorial Aguilar y Manuel Aguilar Librero.

    Atentamente, Juan Novella Terol

  2. Me sumo al agradecimiento de mi hermano Juan y me enorgullezco por ver insertada en su artículo la fotografía que, entre otras muchas, facilité en su día a Mª José Blas Ruíz, quien tuvo la amabilidad de incluírla en su magnífico libro sobre la Antigüa Editorial Aguilar.
    Atentamente, Gonzalo Novella Terol.

  3. Pingback: Antiguos y centenarios por José Antonio ...

  4. Me sumo al agradecimiento de mi hermano Juan y observo complacido que la foto insertada en su artículo es la misma que facilité en su día a Mª José Blas Ruiz (escaneada de ábum de la familia Novella), quien tuvo la amabilidad de incluírla (entre algunas otras de la misma fuente) en su magnífico libro sobre la Antigüa Editorial Aguilar.

  5. Mi primera Juventud,descubrir Gogol en las ediciones de Aguilar, entre otros autores, cuanto tiempo ha transcurrido. Pecado que los grandes ya no se encuentren

  6. Pingback: Aguilar, Crisol. | librosylibroslibreria

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